A pesar de los avances de las últimas décadas, inclusión y calidad son las asignaturas pendientes del derecho a la educación. Y la pandemia ha supuesto el congelamiento, e incluso el retroceso, del camino recorrido hasta ahora

Recién sopladas las velas del 72 aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos, primer instrumento en reconocer la educación como un derecho, deberíamos celebrar todo lo avanzado a nivel mundial. Prácticamente todos los países se han integrado en el movimiento en pro de la educación para todos y han hecho los esfuerzos necesarios para inscribirlo en el más alto nivel de sus órdenes jurídicos

La educación no es solo acceso al conocimiento, sino el derecho a convertirse en ciudadano o ciudadana, el aprender a encajar las diferentes piezas del puzle que nos hace motores de desarrollo, el hilo conductor para el ejercicio de otros derechos humanos. En definitiva, la educación es un bien público, esencial para la paz, la tolerancia, la realización humana y el desarrollo sostenible…Continuar leyendo