Med Yasser Boubekri

Varios diplomáticos extranjeros acreditados en la sede de la ONU en Nueva York expresaron su gran asombro ante las actuaciones de Sidi Mohamed Omar, que se hace pasar por el representante del frente separatista «Polisario» en esta instancia internacional, mientras que las Naciones Unidas nunca concedieron acreditación a ese movimiento militar apoyado por Argelia. Se trata de un grave robo de identidad que las Naciones Unidas deben corregir, aseguran fuentes diplomáticas occidentales.

Sidi Mohamed Omar logra introducirse en la sede de las Naciones Unidas con la complicidad de algunas delegaciones de países africanos, que le facilitaron « pases de acceso » para burlar la vigilancia de los servicios de seguridad y de las delegaciones diplomáticas extranjeras.

Además, Sidi Mohamed Omar, originario de una tribu de Mali minoritaria en los campos de Tinduf, pasa su tiempo ante las puertas de las asociaciones caritativas e iglesias evangélicas, pidiendo ayuda financiera para los habitantes civiles de los campamentos, para luego desviarlos a su propio beneficio y el de su familia instalada en Valencia (España).

Las capitales de los países que apoyan el separatismo saharaui han recurrido, en varias ocasiones, al gobierno argelino, verdadero responsable en este asunto, con el fin de cambiar este seudo «representante del Polisario» en Nueva York. Porque según ellos, nunca está disponible. Si no se encuentra en España en compañía de su familia, o en vacaciones en islas de Caribe, se ahoga continuamente en la depravación.

La pregunta que se plantea es la siguiente: ¿Cómo Staffan De Mistura, el representante del SG de la ONU, puede encontrar una solución seria a este conflicto que ha durado demasiado, con interlocutores cuya única preocupación es llenarse los bolsillos a costa de los pobres habitantes civiles de los campamentos de Tinduf en Argelia?