Llorar cuando Marruecos delimitó su plataforma continental fijando el límite de sus aguas territoriales y estableciendo una zona económica exclusiva de 200 millas náuticas frente a la costa marroquí;

Indignarse con Francia tras el lanzamiento por este último (en la época de Holanda) de los dos satélites marroquíes, en particular Mohammed VI-A calificado como un “satélite espía”;

Alarmarse al día siguiente de la firma del reconocimiento por parte de EEUU de la marroquíidad del Sáhara, luego llegar a intervenir ante la administración Biden para que revierta el acuerdo tripartito (Marruecos-EEUU-Israel) e incluso temer la instalación de bases americanas en el Sáhara;

Indignarse al día siguiente del lanzamiento de las licitaciones relacionadas con el megaproyecto de estructuración de “Dakhla Atlantique” (NTIREFT);
Ofenderse por el proyecto de un enlace fijo entre Gibraltar y Marruecos, teniendo en cuenta que: 1) Este enlace permitirá al Reino Unido el acceso directo al continente africano, 2) Gran Bretaña tiene todos los conocimientos para la implementación de dicho enlace, 3) los fondos soberanos de golf han mostrado un gran interés en el proyecto;
Percibir la supervisión del cultivo de cannabis y su industrialización in situ como un acto de guerra porque rápidamente logrará secar financieramente a las poderosas mafias de la droga de la Costa del Sol, las únicas que realmente se benefician de los ingresos ilícitos del cannabis marroquí y financiar así a los principales partidos políticos españoles;

Estar cada vez más enfurecedos por el asesinato del puerto de Algeciras por Tánger Med;

Atrévanse a recibir al peor enemigo de Marruecos en su suelo, sin ningún respeto ni por el tratado de Madrid ni por los lazos históricos con el vecino del sur;

Atrévete a movilizar a la Unión Europea contra Marruecos y permítenos movernos solemnemente y como comando de choque político (Primer Ministro + Ministro del Interior) a Sebta mientras convocamos al embajador marroquí en Madrid para dar lecciones;

Fomentar todo tipo de artimañas con la Camarilla de Argel y las asociaciones polisariales de España contra la soberanía marroquí;

¡Y Dios (y seguramente las altas esferas políticas marroquíes) sabe de qué otros golpes bajos ha sido culpable el actual gobierno español!

¿Y QUIERES, DESPUÉS DE TANTA HUMILLACIÓN Y CARÁCTER, QUE MARRUECOS CIERRE LA BOCA?

¿No fue Isabel la catholica, , quien decretó que las fronteras de su país debían extenderse más allá del Atlas? ¡Algunos círculos políticos y mediáticos españoles todavía parecen estar en este detestable a priori expansionista!

En verdad, ¿qué lleva España, al final, en un mundo donde hasta Estados Unidos está tratando de salvar lo que se puede salvar de su economía y donde el ombligo del futuro se ha trasladado a Asia y pronto también a África, donde Marruecos ya ha penetrado en los grandes circuitos comerciales?

Añádase a esto el hecho de que Francia no estaría insatisfecha porque todavía no puede digerir su degradación por parte de este país en la tabla de comercio con Marruecos.

Desde los albores de la década de 2000, los think-tanks españoles han recomendado a los gobernantes españoles que promuevan una guerra entre Argelia y Marruecos con el fin de neutralizar a este último. Algunos de estos think-tanks se han distinguido por su hostilidad a la adquisición por parte de Marruecos de sofisticadas armas (aviones F16, helicópteros Apache AH-64E, pronto F35 equipados por Israel, fragatas militares, misiles inteligentes, la modernización de su antigua flota…)
Incluso si Marruecos nunca llegará tan lejos como la confrontación militar con España, esta última todavía teme una espectacular “salida” (como la Marcha Verde) de Marruecos sobre sus dos ciudades y otras islas ocupadas por España en su tierra africana. ¿Qué puede hacer en tal caso? ¿Disparar a civiles a la vista?

Aquellos que entran en pánico cuando ven que la diplomacia marroquí abre simultáneamente tantos frentes de resistencia harían bien en entender que España, a su vez, se sumergía en un capharnaüm indescriptible frente a las tendencias separatistas catalanas y una ecuación institucional híbrida que incluía en particular una extrema izquierda ciclotímica, a saber, la frágil coalición así compuesta: el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), el Partido de los Socialistas de Cataluña (PSC) y la alianza Unidas. Podemos (UP), no puede permitirse un conflicto armado contra Marruecos.

En cuanto a Argelia, aunque su cuartel fascista lo desee ardientemente, no tiene ni los medios, en particular los pecuniarios, ni el apoyo popular necesario para el inicio de una guerra contra Marruecos.

Por lo demás, el conjunto de la Unión Europea no puede aventurarse en una grave molestia contra Marruecos, que es su profundidad estratégica inmediata y su único puente creíble hacia la galaxia subsahariana, hacia África, el continente del siglo XXI. Además, ¿qué puede hacer tan dolorosamente contra este Marruecos que surge socioeconómicamente según una visión clara conocida por todos?

¿Secar sus finanzas? Es un esfuerzo desperdiciado, puesto que el Reino ya ha entrado en los circuitos capitalistas fuera de Europa a los que la propia Europa se dirige para sus propias necesidades. ¡Incluso puede prescindir del “quat’sous” que la UE le “concede” bajo el famoso “Estatus Avanzado” y cuya cantidad año tras año nunca alcanza las dos cifras en miles de millones de euros!

Sí, Señorías, efectivamente, estamos en un equilibrio de poder y todos los marroquíes deben mostrar cohesión y solidaridad ante las diversas y variadas humillaciones que nos están imponiendo algunos países europeos. Como en el pasado, la fortaleza del frente interno será el activo central de Marruecos. Por lo tanto, este frente interno debe consolidarse mediante el afianzamiento acelerado de la democracia y una mayor justicia social.

En una palabra, hoy es un tira y afloja entre el toro y el león. Marruecos posee tarjetas valiosas y, en muchos aspectos, estratégicas. ¡Siempre y cuando sepa cómo desplegarlos de manera inteligente e incluso serena!

FUENTE
www.m99.ma Salaheddine Boufarrachene TRADUCIDO DEL FRANCES