En primer lugar, un ciudadano se fue por el espigón de Benzú en la noche del pasado sábado. Ni la hora ni las temperaturas tan bajas de esa madrugada impidieron a esta persona rodear el espigón y llegar al vecino pueblo de Beliones, ya en Marruecos.Más tarde, ya este domingo, y a plena luz del día, otro se fue al vecino país a nado, aunque en este caso por el Tarajal. Bordeó el espigón y también en un día de bajas temperaturas se arriesgó para abandonar Ceuta, en la que estaba por obligación, para regresar a su país. Continuar leyendo