Los números hablan: la cooperación marroquí-española reduce la inmigración irregular en más de un 40 % y cambia la dinámica de las rutas hacia España
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BOUBEKRI MOHAMMED YASSER
La inmigración irregular hacia España registró durante el último año un descenso significativo, superior al 40 %, en un contexto marcado por el refuerzo de la cooperación bilateral entre Marruecos y España, especialmente en materia de vigilancia marítima, control fronterizo y coordinación operativa.
Según datos oficiales del Ministerio del Interior español, el número de personas que llegaron a territorio español por vías irregulares pasó de más de 64.000 en el año anterior a alrededor de 36.000, lo que supone una reducción de más del 42 %. La mayor caída se produjo en la ruta atlántica hacia las Islas Canarias, que experimentó un descenso cercano al 62 %, consolidándose como el principal indicador del cambio de tendencia.
En lo que respecta a la nacionalidad marroquí, las cifras reflejan una evolución especialmente relevante. Tras representar más del 50 % de las llegadas por la ruta canaria en los años 2020 y 2021, los ciudadanos marroquíes no superan actualmente el 11 % del total de personas que acceden a España por esta vía, de acuerdo con estadísticas oficiales españolas. Este dato confirma una reducción sustancial de la migración irregular de origen marroquí.
Desde la orilla sur, Marruecos ha hecho públicos datos que ilustran la magnitud de los esfuerzos desplegados. Las autoridades marroquíes informaron de la interceptación de cerca de 78.000 intentos de migración irregular en un solo año, antes de que las embarcaciones alcanzaran aguas europeas, como resultado del refuerzo del control costero, la intensificación de las patrullas y el desmantelamiento de redes de tráfico de personas.
En cuanto a las ciudades de Ceuta y Melilla, las estadísticas españolas muestran un descenso de las entradas por vía marítima, frente a un ligero aumento de los intentos por tierra, incluidos accesos a nado. No obstante, el balance global sigue a la baja: se contabilizaron 2.531 entradas en un año, frente a 3.523 en el ejercicio anterior.
El Gobierno español ha subrayado en varias respuestas parlamentarias que la cooperación con Marruecos constituye un elemento clave en la reducción de los flujos migratorios irregulares, en particular a través de la ruta atlántica, destacando el nivel de coordinación alcanzado entre ambos países.
En conjunto, los datos confirman que la cooperación marroquí-española en materia migratoria ha pasado de las declaraciones políticas a resultados medibles, con una reducción histórica de las llegadas irregulares y un cambio claro en la dinámica de las rutas hacia España, aunque persisten retos estructurales y humanitarios que siguen marcando la gestión del fenómeno migratorio.