Med Yasser Boubekri

La Alianza Internacional por los Derechos y las Libertades (AIDL) protestó contra el alistamiento militar de niños por parte del Polisario, denunciando un delito susceptible de persecución ante los tribunales internacionales. AIDL calificó este acto un “crimen internacional” que requiere enjuiciamiento y seguimiento internacional de todos los involucrados. La coalición internacional afirmó que “todo reclutamiento de niños, su explotación y su participación en conflictos y guerras está completamente prohibido y criminalizado por el derecho internacional”.

Estos niños de los campamentos de Tinduf, que se supone que están en las escuelas, se ven obligados a manipular armas. Serían reclutados sin el consentimiento de sus padres. Varias imágenes y vídeos dan cuenta de los entrenamientos que hacen los responsables del Polisario a los niños saharauis en los campamentos de Tinduf.

La Coalición Internacional AIDL pide que se inicie una investigación internacional para enjuiciar a las personas implicadas ante la justicia internacional.

La AIDL confirma que sigue permanentemente este expediente, y se enviarán comunicaciones oficiales a este respecto al Secretario General de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, y al Enviado de las Naciones Unidas para la cuestión del Sahara, Staffan de Mistura, al Consejo de Europa, a la Comisión Europea y al Parlamento Europeo para exigir que se adopten todas las medidas disuasorias para responsabilizar a los implicados en el reclutamiento de niños.

Sobre todo porque estos crímenes de guerra se han puesto de relieve recientemente a través de imágenes de niños soldados difundidas por los medios de comunicación de propaganda del Polisario durante la visita del Enviado Especial de las Naciones Unidas, Staffan de Mistura, a los campamentos de Tinduf.

Los niños saharauis se ven obligados a participar en todas las ceremonias militares y políticas. Explotados, adoctrinados al odio del Reino de Marruecos, se ven obligados a desplazarse hacia Cuba. Esta inmigración forzada constituye una violación grave de las cláusulas del Protocolo contra el tráfico ilícito de migrantes por tierra, mar y aire, que complementa la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional, de ahí la responsabilidad civil y penal de los jefes del Polisario y de sus cómplices».

Estos inocentes son enviados en primera línea para disuadir la intervención de las fuerzas armadas reales marroquíes.