Remedios Delosángeles Climent

Nadie ose romper la calma,
merecido reposo tras días angustiosos y noches desveladas.

Silencio!

De rojo carmesí visto
mi cuerpo, frágil y doliente,
extenuado por locos discursos y letanías falsas.

Silencio quiero salvarla!

Salvar quiero mi alma
de este mundo hostil
que escapa,
y aún en su locura me tiene atrapada.

Amor… Amor amor amor…
Amor!

Sii… Escuchadme inicuos,
apachuchadme ángeles o demonios en mi agonía solitaria.

De qué sirve un cuerpo sin su alma.Quiero sentir un suspiro.

Deseo los abrazos perdidos
de aquellos niños que amamantaba, limpiaba mocos y componía nanas.

Estoy loca?
Sii debo estarlo!
Será la demencia de los años…
Castigo de caminos rotos
Y ríos desbordados.

El mar tan azul y cercano,
bálsamo para mí piel,
sal que corroe el hígado
Y vomita hiel.

Silencio que acecha la mortaja y los jilgueros
huyen despavoridos
de las ramas.

Cipreses bordean el angosto camino de un campo santo olvidado.

La campana ya no suena
por oxidada.
El monaguillo perdió
su roja sotana.
Mis manos la robaron de la cercha de una sacristía rancia para hilvanar pétalos de flor de un día
y arropar de amapolas
mi blanca alma.

Silencio mi alma duerme.