Por Mustafá Akalay Nasser, profesor en La Universidad privada de Fez, UPF.

A María Antonia y Maribel, ya están recuperadas y levantando vuelo.

Lorca la garganta prestada de Omar Benjelloun vilmente asesinado[1].

“Hoy arranco las últimas hojas

Del año expirado…. 

El año setenta y cinco.

Me acordé de la noche tártara.

Y la tristeza invadió mi alma más que nunca.

Los puñales de traición cuelgan.

De las cornisas de las calles heladas.

La sangre de Lorca…

Se pavonea por Casablanca y Uxda,

Enardeciéndose de una pasión “Rifeña”.


[1] “La sangre de Lorca, como lo explica el poeta Munib Burumi, es la sangre del sindicalista y líder socialista Omar Benjelloun, nacido en Uxda y asesinado en Casablanca. De esta manera, la imagen de Lorca adquiere un valor ideológico que corresponde a las convicciones políticas de nuestro poeta marroquí”. (In Ahmed El Gamoun: Lorca y la cultura popular marroquí, libertarias/Prodhufi 1996).

En este año se cumplen 87 años de la visita de “La Barraca” a Tánger, donde representó un repertorio de obras clásicas. Dicha representación en el gran teatro Cervantes, permite reflexionar con la perspectiva necesaria sobre el origen de un grupo dramático ambulante “La Barraca”, cuya trascendencia se hace cada vez más manifiesta tanto para el teatro experimental universitario como para el profesional, puesto que significó una orientación diferente de las adoptadas por las compañías españolas más productivas del momento y una renovación de los proyectos escénicos de la segunda república.   

¿Qué es “La Barraca”?

“La barraca”, término que se emplea en Andalucía para definir las casetas de madera construidas en las ferias para exhibir espectáculos, es el nombre que escogió Lorca para denominar a su teatro transportable, en 1931 Federico García Lorca presentó el proyecto de “La Barraca” a La Unión Federal de Estudiantes Hispanos. Ésta le dio el visto bueno y el ministerio de instrucción pública le asignó una subvención de cien mil pesetas. Lorca era el director artístico y su gran amigo Eduardo Ugarte el codirector del grupo teatral. Oigamos a Lorca explicar la vocación itinerante de este teatro: “La Barraca” es la obra que más me interesa, que me ilusiona más todavía que mi obra literaria, como por ella muchas veces he dejado de escribir un verso o de concluir una obra entre ellas “Yerma”, que tendría ya terminada si no hubiera interrumpido para lanzarme por tierras de España en una de esas estupendas excursiones de mi teatro”.

En sus giras por las plazas de los pueblos (Durante cinco años y en más de 60 localidades) más remotos de la península ibérica, Lorca como poeta y director de escena, fue ovacionado apoteósicamente por un público no culto pero sediento de textos teatrales clásicos (Dramas y comedias de Calderón, De Lope de Vega, Cervantes, Tirso de Molina, Lope Rueda). Como director de “La Barraca”, Lorca aparece muy a menudo en mono azul de los proletarios, obedeciendo de esta manera a los preceptos de la constitución: “Somos una república de trabajadores”.

“Los sacamos del fondo de las bibliotecas, se los arrebatamos a los eruditos, los devolvimos a la luz del sol y al aire libre de los pueblos”. Son palabras de un Lorca preocupado en recuperar la memoria teatral española y llevarla a las gentes más humildes, las más incultas, que raras veces han tenido la ocasión de presenciar una representación de teatro. En su lucha por democratizar el arte escénico y en su intento de acercar el pueblo al saber, Lorca expresó lo que sigue: “Hay un solo público que hemos podido comprobar que no es adicto, el intermedio, la burguesía frívola y materialista. Nuestro público, los verdaderos captadores del arte teatral, están en los dos extremos: las clases cultas universitarias, y el pueblo, el pueblo pobre y más rudo, incontaminado, virgen, terreno fértil a todos los estreñimientos del dolor y a todos los giros de la gracia”.

Pero aparte de estas representaciones por los lugares más olvidados y apartados de toda España, lo que frecuentemente desconocemos es que “La Barraca” actuó también en la ciudad del estrecho Tánger con ocasión del día de la república.  Prueba de ello es la siguiente presentación de “La Barraca” por el crítico de espectáculos R.R.M del semanario “Tánger Gráfico: “Este grupo de estudiantes se impuso el deber de resucitar nuestro olvidado teatro clásico tan rico y tan bello y descubrir este tesoro oculto y casi ignorado de las generaciones actuales. Su decorado, sus trajes, su interpretación, todo está estudiado con arreglo al criterio moderno de la plasticidad y nada tiene que envidiar al actual teatro ruso o alemán, alienta en él un nuevo espíritu más humano, que deleita y recrea a las almas sencillas del pueblo. La escenografía, inspirada en estas mismas tendencias, ha sido realizada por artistas tan inspirados como Ontañón, Gaya y Ponce de León, que pusieron al servicio de esta causa todo el valer de su talento”.

“La Barraca” tuvo su primera vinculación con Tánger en los años treinta ya que el poeta de los perseguidos y de los sin voz[2]; había tenido contacto con el mundo intelectual hebreo tangerino a través de su amor el anticuario Ika Labos[3] al que llamaba mi aristócrata sefardí, Asimismo, a través de Jacobo Bentata.  “A la iniciativa de Jacobo Bentata amante de cuanto represente una obra cultural, debemos hoy los tangerinos y muy especialmente los españoles, el paladeo de este delicioso manjar espiritual de nuestro teatro clásico que un grupo de entusiastas hermanos nuestros nos ofrece con motivo de la fiesta de conmemoración de la república , tal es “La Barraca” serán nuevos laureles que añadir a su equipo y al que como españoles , no podemos menos de agradecerle la gentileza de su visita”(Revista gráfico, revista semanal, 15 de abril 1934).

Tánger gozaba entonces de una animada vida cultural con tertulias en los Cafés: España, Central, Fuentes, animadas por Jacobo Bentata, Benoliel, Laredo, Yamiyayt al Hilal o Arte España –grupos de teatro- el mundo intelectual tangerino era diverso, multicultural, plural docto en la obra del dramaturgo y poeta granadino.

La actuación de “La Barraca “tuvo lugar, en el mes de abril al coincidir con la conmemoración del tercer aniversario de la república en el gran teatro Cervantes, templo de la actualidad artística del Tánger internacional. Este teatro Cervantes, joya de la arquitectura española, se convirtió con el tiempo en un templo de animación cultural: En él actuaron numerosos grupos teatrales como las compañías Guerrero y Cecil Sorel, Vedettes de la talla de José Tallavi o Margarita Xirgu, desfilaron también por él algunas formaciones árabes de teatro, como las egipcias de Youssef Wahbi y Fatima Rushdi, y tangerinas como Yammiyat al Hilal y Yamiyat al Maghrib, asociaciones pioneras del teatro árabe en Tánger.(Abdelkader Smihi: El comienzo del teatro y el deporte en Marruecos, librería Maarif,1986).


[2] Lorca reconoce en una de sus entrevistas: “Que el ser de Granada me inclina a la comprensión simpática de los perseguidos, del gitano, del negro, del judío …del morisco que todos llevamos dentro”.

[3] Ika Labos que fue muy amigo de Federico Lorca y cuyo nombre olvidan los biógrafos del poeta granadino según Emilio Sanz de Soto (In Alberto Gómez Font: Cocteles tangerinos 1994).

El gran hispanista Ahmed El Gamoun en su “incontournable”(inevitable) libro : Lorca y La cultura popular marroquí[4], asevera que el Gran Teatro Cervantes, ha sido también un laboratorio de interculturalidad hispano- marroquí en lo que sigue: “Basta con reparar en las actividades desplegadas por el teatro Cervantes a los pocos días de su inauguración para darse cuenta de ello, lo que hizo de este teatro un lugar de peregrinación de muchas compañías procedentes de España u otros países europeos, incluso árabes. Las obras que representaban pertenecían en su mayoría al repertorio internacional, como las de Lope de Vega, Calderón, Benavente, Shakespeare, o inspiradas en el patrimonio histórico y literario nacional, con respecto a las compañías árabes. Este dinamismo cultural no dejó indiferente a la juventud intelectual tangerina que se lanzó a la creación de una compañía teatral, de aspiraciones nacionalistas disfrazada bajo el nombre de la asociación deportiva Al Hilal, que actuó por primera vez en el teatro Cervantes el día 16 de marzo de 1929 con una obra de Nayib Haddad, Saladino el gran héroe del mundo islámico. Aquí hace falta subrayar el espíritu de tolerancia y convivencia que reinaba entre los elementos de esta compañía y los artistas españoles permanentes en el teatro Cervantes, que no demoraban en acordar su asistencia técnica sus colegas marroquíes como Morinadias y Fernández que ayudaban al maquillaje de algunos actores que interpretaban el papel de mujer. El éxito de esta compañía era tal que competía con las compañías europeas y gozaba de los aplausos de altos sectores diplomáticos residentes en Tánger, que acudían a sus representaciones, antes de encontrarse de repente disuelta y sus miembros detenidos o exiliados por la administración colonial, que les acusó de atentado contra el orden público. (Ahmed El Gamoun: Lorca y la cultura popular marroquí, libertarias/Prodhufi 1996).

“La Barraca” estuvo también de gira por Tetuán como lo revela el siguiente párrafo  del estudioso de Lorca, el profesor Roger D.Tinnell que vamos a reproducir in extenso en lo que sigue: “En el archivo de la madrileña Fundación Federico García Lorca encontramos una inédita tarjeta postal fechada el 15 de abril de 1934, lleva las firmas de 18 miembros de “La Barraca” y reza así:” Nuestro resonante éxito en Tánger nos hace prolongar la excursión para representar la obra “Fuenteovejuna” esta noche en Tetuán y mañana en Ceuta. Estamos encantados, pero te recordamos muy a menudo …Lorca no acompaño a “La Barraca” en su viaje a Marruecos, a mediados de 1933 él había marchado a Argentina, donde puso en escena con un éxito desbordante, su Marina Pineda, Yerma, Retablillo de Don Cristóbal y La dama Boba, vuelve a España el 11 de abril o sea 4 días antes de la fecha de la postal inédita”. A este propósito María Del Carmen Lasgoity amiga de Lorca y activa colaboradora en “La Barraca” nos recuerda en una entrevista en1991, vivas y divertidas anécdotas del viaje a Marruecos, entre ellas: “Que los trenes andaluces estaban fuera del servicio y que “La Barraca” tuvo que hacer el recorrido Málaga- Algeciras en


[4] (Aún más, esta cultura colonizadora no ha salido ilesa de su choque con la africana como lo ha reparado Manuel Azaña, confesando que ciego está quien no advierta que los moros influyen en España mucho más que los españoles influimos en Marruecos).

taxis…Lasgoity se ríe recordando el coctel diplomático donde todos tenían que sentarse en cojines en el suelo”…Durante esta entrevista ,Lasgoity saca una fotografía de “La Barraca” en Tánger, y, con la ayuda de una lupa , los dos miramos la lista de firmantes de la tarjeta postal , y asignamos una firma a cada rostro , dos actores, Leopoldo Castedo y Joaquín Sánchez Covisa, no firman la tarjeta , Y Lasgoity sugiere que la firma misteriosa “Teósofo”, no había ningún “Teósofo” en “La Barraca” puede ser una broma por parte de Sánchez Covisa .Tampoco había en “La Barraca” ningún Jacobo Bentata , y éste resulta ser un judío sefardí que conoce a los miembros de La Barraca, que los acompaña en su gira , que firma la postal dos veces, la otra firma misteriosa en árabe es el mismo Bentata.[5] Este tangerino sefardí fuera, probablemente, el único tangerino en conocer a los poetas de la generación del 27 y en frecuentar La Residencia de Estudiantes de Madrid. José Bello (Pepín Bello) lo recuerda con admiración y cariño. Al ocupar las tropas de Franco Tánger, Jacobo Bentata huye a Venezuela vía Casablanca.[6]

No es que los biógrafos se olvidan como lo -deja caer Emilo Sanz de Soto- del novio tangerino de Lorca “el dandi Ika labos”, acaso dicha negación o (déni en francés), es fruto de la ley de silencio, mejor dicho, La omertà impuesta por los hermanos Francisco y Isabel, para que no se hable de su homosexualidad, era un tema tabú y todavía lo es hoy día. Y como nos revela su biógrafo Ian Gibson en una entrevista al País este sábado en lo que sigue: “Cuando empecé a estudiar a Lorca no se hablaba de su sexualidad, sobre todo aquí. La familia no dejaba acceso a los documentos. Ni Francisco ni Isabel García Lorca.Sus hermanos, permitían tocar el tema”. A la pregunta Si Lorca hablaba de su homosexualidad, Ian Gibson contesta: “Según con quien. Al final de su vida se fue liberando, pero, como cada vez era más famosos, huía la pregunta. Para eso tenía mucha mano izquierda. Y la derecha política, por cierto, todavía hoy hace mofa por ese asunto”[7].

En sus repetidas estancias visitas a Tánger, Lorca solía hospedarse en casa del famoso doctor y masón Guittas.Las correrías nocturnas de la pareja Lorca y Labos, están documentadas y hasta hay fotos que lo prueban que había guardado celosamente Emilio Sanz de Soto en alguna carpeta de su archivo de mementos de la que es depositaria la Residencia de Estudiantes. “Federico García Lorca con ocasión de la visita de “La Barraca “estaba entonces de viaje, de vuelta tras su triunfal estancia en Buenos Aires, llegaría a Tánger finales de abril o principios de mayo de ese mismo, invitado por su amor Ika Labos, al que Lorca llamaba mi “aristócrata sefardí”. Se decía por Tánger que Lorca le gustaba ir al bar “El cante escuchao”, sito en la calle Curro de las Once para escuchar el cante flamenco que allí se solía dar a los parroquianos. … (Sobre la estancia del poeta en Tánger no se sabe nada. No se ha escrito nada. El único que lo sabe todo, pues posee fotos inéditas, así como un documento que lo prueba, es Emilio Sanz de Soto,


[5]Roger D. Tinell: Desde Marruecos “La Barraca” saluda a Federico García Lorca, Letras Deusto, Número 72, Vol. 26 Julio– septiembre 1996, Universidad de Deusto.

[6] Tomás Ramírez Ortiz: Si Tánger le fuese contado…Antequera 2007.

[7] Ian Gibson: “Sigo llorando por Lorca y por mi hermano”, El País, 4 de septiembre de 2021.

sólo tiene conocimiento de ello la sobrina de Lorca Laura”).[8]


[8] Tomás Ramírez Ortiz: Si Tánger le fuese contado…Antequera 2007.