Fuente monitordeoriente

Los militares argelinos acusaron a Marruecos de intentar desestabilizar el país, considerando la medida como una continuación de una vieja política marroquí basada en el “rencor y el odio”.

Un editorial publicado por la revista argelina El Djeich esta semana afirmaba que “un país vecino que se mueve y trabaja en contra de los intereses de Argelia no ha ocultado su odio y resentimiento hacia nuestro país, no sólo hoy, sino desde hace siglos”.

La revista señaló que el ejército argelino ha tenido la oportunidad de intervenir en Marruecos en dos ocasiones o, al menos, de apoyar las tentativas de golpe de Estado en Skhirat en 1971 y el ataque al avión del rey en 1972, “pero el ejército argelino no fue adoctrinado con la treta y la traición, y se negó a interferir en los asuntos de los demás”.

El ataque lanzado por la revista El Djeich contra Marruecos se produce a la luz de la persistente tensión entre los dos países vecinos debido a una disputa en curso sobre el destino del Sáhara Occidental, en un momento en que Rabat ofreció a los saharauis la opción de un gobierno autónomo con amplios poderes bajo la soberanía de Marruecos, mientras que Argelia insiste en permitir a los residentes de la zona en disputa ejercer su derecho a la autodeterminación mediante la celebración de un referéndum.

Las tensiones aumentaron recientemente después de que Estados Unidos reconociera la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental, a lo que siguieron otras posturas árabes, africanas e internacionales que consideraron la propuesta marroquí como una solución política realista.

Marruecos está en conflicto con el grupo separatista Polisario, apoyado por Argelia, por el Sáhara Occidental desde 1975, tras el fin de la ocupación española. Se convirtió en un enfrentamiento armado que duró hasta 1991 y terminó con la firma de un acuerdo de alto el fuego.

Rabat insiste en su derecho a gobernar la región, pero propuso un gobierno autónomo en el Sáhara Occidental bajo su soberanía, pero el Frente Polisario quiere un referéndum para que el pueblo determine el futuro de la región. Argelia ha apoyado la propuesta del Frente y acoge a los refugiados de la región.

El alto el fuego de 1991 llegó a su fin el año pasado después de que Marruecos reanudara las operaciones militares en el paso de El Guergarat, una zona de amortiguación entre el territorio reclamado por el Estado de Marruecos y la autoproclamada República Árabe Saharaui Democrática, lo que según el Polisario fue una provocación.

Al lanzar la operación, Marruecos “socavó gravemente no sólo el alto el fuego y los acuerdos militares relacionados, sino también cualquier posibilidad de lograr una solución pacífica y duradera a la cuestión de la descolonización del Sáhara Occidental”, dijo Brahim Ghali, líder del Frente Polisario, en una carta a la ONU.