A raíz de la crisis diplomática entre Marruecos y España por la acogida de Madrid al líder del Frente Polisario, Brahim Ghali, bajo una identidad falsa, además de las justificaciones inconvincentes del Gobierno de Pedro Sánchez según el Ministerio de Exteriores marroquí, muchos periodistas españoles se dedicaron a descifrar las practicas del lobby argelino en la sociedad española, sobre todo, en  el ámbito de la sociedad civil y el mediático.

En este contexto, y como respuesta a esta incursión periodística, el politólogo español, Pedro Ignacio Altamirano, portavoz del Grupo de Apoyo a los Saharauis, atacó a la periodista española, Sonia Moreno, y considerando una parte de la quinta columna del lobby argelino por acusar a sus compatriotas españoles defensores de la causa saharaui justa de venderse a Marruecos…continuar leyendo