El arte, la pintura, nos ayuda a ver la vida con otros ojos. Hace un año hicimos nuestra primera exposición en el Instituto Cervantes de Tánger de la generación INBA, con la participación de algunos de sus más destacados jóvenes artistas. Fue posible gracias a la colaboración de la mítica e imprescindible escuela de artistas de Tetuán,  lugar imprescindible para entender la renovación del arte contemporáneo marroquí . Desde que un querido pintor español, granadino y tetuaní, Mariano Bertuchi en los años cuarenta del pasado siglo creara la primera institución educativa para pintores de Marruecos, por el renovado INBA han pasado muchos de los renovadores del arte contemporáneo marroquí. Esa escuela viva del arte, unida al impulso, entrega y riesgo de la Gallery Kent de Tánger, a su empeñada y arriesgada directora, Aziza Laraki, han permitido al Instituto Cervantes de Tánger estar atentos a lo que ahora hacen los jóvenes marroquíes. Es nuestra segunda muestra y estamos seguros de que ya será algo habitual e imprescindible en nuestra colaboración.
El arte nos ayuda a ver el mundo desde otras miradas; nos provoca, interpreta, interpela, divierte, sorprende. El arte siempre es necesario, supera las pandemias, las crisis, las marginaciones y las soledades. Así fue desde el principio de la humanidad, así seguirá, así es ahora con esta invitación plural a verlo desde las obras de estos jóvenes artistas, Hajar el Moustaassim, Rahma Lhoussig, Reda Boudina, Ziad El Manssouri, Aziz  Oumoussa, Kamal Afassi, Ahmed Khiri y Anass El Kho. Y esta vez no están solos en sus propuestas.

Hemos invitado a cinco maestros, cinco artistas consagrados- en su mayoría vinculados a la escuela como alumnos y como professores- que acompañen a los comienzan su vida de artistas, Abdelkrim Ouazzani, Ahmed Amrani, Faissal Benkiran, Ilias Selfati y Omar Saadoune.

Obra del gran artista Abdelkrim Ouazzani