La presencia de miles de subsaharianos y marroquís provoca numerosas protestas ciudadanas y agita la convivencia política en las islas

La llegada de miles de subsaharianos y marroquís a las costas agita la convivencia política en las Islas Canarias, las relaciones con el Estado, la seguridad ciudadana, la xenofobia y el racismo y los planes de acogida.

Con la protesta de medio centenar de manifestantes que el sábado recorrían San Fernando de Maspalomas exigiendo más medidas contra la migración bajo una pancarta que presidía la movilización con el lema ‘Por una isla sin violencia, por más seguridad en las calles, por un control de la inmigración ilegal’, se cerraba una semana con una agenda cargada por la política migratoria, no exenta de tensión, polémicas y cruce de acusaciones.

El lunes, el presidente de Canarias, Ángel Víctor Torres, iniciaba estos últimos siete días agradeciendo a las comunidades gestionadas por el PSOE la disposición de acoger a los recién llegados al territorio español para evitar los embolsamientos en el punto de llegada, mientras la directora de la Guardia Civil, María Gámez, advertía que se disponen de los controles necesarios para evitar la llegada de personas que pudieran estar vinculadas con el Ejército Islámico, haciéndose eco de los crecientes comentarios en este sentido en las redes sociales, a cuyos autores achaca ser parte de “una xenofobia muy clara”. …..continuar leyendo