La Ciudad Autónoma de Melilla cuenta, según su viceconsejero del Menor, Abderrahim Mohamed Hammú (CPM), con un total de 140 inmigrantes vagando por sus calles, de los cuales 115 son menores extranjeros no acompañados (menas).

El resto son inmigrantes que estuvieron bajo la tutela de la Ciudad pero que alcanzaron la mayoría de edad en el último año. Todos ellos viven sin techo y mendigando a los vecinos.

Tal y como ha apuntado Hammú en rueda de prensa este viernes para presentar el nuevo contrato de ‘Educadores de Calle’, son estas mismas personas las que han elegido esta situación: rechazan ingresar en centros de acogida y prefieren esperar la oportunidad de poder alcanzar la Península.

Prefieren vivir en la calle

Mohamed Hammú ha manifestado que estos 140 inmigrantes «actualmente pernoctan chabolas abandonadas y mendigan a las puertas de grandes supermercados». Y lo hacen por su negativa a permanecer en los centros de acogida de menores -en los casos de menores de 18 años- porque prefieren vivir en la calle para intentar introducirse en los barcos que unen Melilla y la Península.

Hammú ha explicado que «la estadística de los educadores de calle realizada durante este mes señala que hay un total de 140 menores y mayores en la calle de Melilla, de los que 115 son menores de edad, y el 30% de ellos son de nueva llegada».

El titular del área del Menor en el Gobierno que conforman en Melilla PSOE, Cs y CPM ha detallada que las entradas de estas personas se producen por diferentes vías: marinas e incluso subterráneas.

«Este mes se han repartido 400 mascarillas a menores en situación de calle y a extutelados, así como 500 prendas de ropa y calzado» ha indicado Mohamed. Asimismo, ha asegurado que «a diario se les ha dado desayuno y merienda y así seguirá siendo durante los seis meses que dure el contrato de Educadores de Calle».

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