El tribunal rabínico de Casablanca, el último de Marruecos y del mundo árabe, ha cumplido más de cien años y todavía sigue activo pese a la cada vez más menguante comunidad judía del país magrebí, que no supera las mil personas.

Legislar matrimonios, divorcios y herencias ha sido históricamente la labor de estos “jueces hebraicos” con jurisdicción únicamente en el ámbito civil, ya que en lo penal los judíos marroquíes dependen de los tribunales ordinarios.

Hubo en el pasado tribunales judíos repartidos en muchas ciudades del país dado el peso de esa comunidad, que con sus 250.000 personas estuvo entre las más abundantes del mundo árabe, aunque fue menguando con la emigración de los judíos a Israel y a otros países.

Hoy no queda en Marruecos ni un millar (mil) de judíos residentes; en consecuencia, también sus tribunales han sufrido el paso del tiempo y solo queda una “cámara hebraica” en Casablanca -donde ejercen siete magistrados- y otro juez en Tánger, que dependen ambos de los tribunales civiles marroquíes.

EL JUEZ, LA PAREJA Y FACEBOOK

El presidente de la cámara de Casablanca, David Haddad, cuenta que los jueces judíos basan sus sentencias en una legislación única en el mundo y recopilada en el libro “El juicio hebraico en la comunidad de Marruecos”.

Escrito en hebreo hace setenta años por un grupo de rabinos, este libro específico del judaísmo marroquí recoge una serie de “takanot” (reparaciones) cuyos criterios pasan a veces por encima de los que establece la propia Tora.

Como en los demás sistemas jurídicos, Haddad subraya que su labor pasa por propiciar procesos de conciliación en conflictos familiares para evitar divorcios, no siempre con éxito.

Cita el caso de un ciudadano judío que interpuso hace tres años un recurso contra su mujer para reclamarle que dejase de hacerse fotos y selfies sin su familia y colgarlas luego en su cuenta en Facebook, o que no vistiera ropa provocativa ni acudiera a clubes de deporte mixtos.

Fue idea del juez obligar a los dos cónyuges a firmar un compromiso para dejar sus teléfonos móviles y sus cuentas en Facebook abiertas para que cada uno de los dos tenga derecho a consultarlos. Pero los problemas y los celos volvieron a resurgir, y aún hoy la pareja sigue pleiteando ante el tribunal casablanqués, incluso siendo ella residente en Francia.

Pero los matrimonios y divorcios no constituyen el grueso de los 100 casos que fueron resueltos en 2020 por Haddad y sus colegas, pues la mayoría son litigios relacionados con testamentos y herencia…. seguir leyendo

Video fuente ElEspañol.com