El pueblo saharaui es el gran olvidado del continente africano, un continente donde las guerras, silenciosas en apariencia, se suceden. Desde que se proclamase el alto el fuego con el Frente Polisario en 1990, Marruecos lleva años alargando plazos y boicoteando la celebración de un referéndum de autodeterminación. Mientras tanto, Estados Unidos toma posiciones cada vez más favorables al ejecutivo marroquí.

Lo que comenzase como un conflicto con raíces coloniales en plena Guerra Fría se ha prolongado en el tiempo y ha ido sumando jugadores a la partida. A mediados de diciembre, Donald Trump proclamaba, a golpe de tuit, la noticia que muchos expertos preveían tras conocerse la compra masiva de material aéreo norteamericano por parte del gobierno de Marruecos.

“Morocco recognized the United States in 1777.  It is thus fitting we recognize their sovereignty over the Western Sahara” — Donald J. Trump 

El presidente de Estados Unidos reconocía definitivamente la soberanía de Rabat sobre el Sáhara Occidental, una declaración a la que siguió la inmediata incorporación a su mapa oficial del país norteafricano… Seguir leyendo