Rabat presiona al Gobierno español para que reconozca su soberanía sobre ese territorio o, por lo menos, apoye públicamente, como Francia, la solución autonómica que preconiza para resolver el conflicto

Marruecos supedita su buena relación con España a que el Gobierno haga un gesto en la línea trazada por EEUU, que el mes pasado reconoció la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental, según indican fuentes diplomáticas conocedoras de la relación bilateral. A cambio de ese reconocimiento, Marruecos aceptó establecer relaciones diplomáticas con Israel.

El Sáhara Occidental fue hasta 1975 una colonia que España entregó ese año a Marruecos, los dos tercios, y a Mauritania, un tercio. El Frente Polisario, considerado el representante de la población saharaui, inició entonces una guerra que obligó a Mauritania a retirarse de su porción del territorio, de la que se adueñó Marruecos. En 1991, Rabat y el Polisario alcanzaron, gracias a una mediación de la ONU, un acuerdo que prevé un alto el fuego y un referéndum de autodeterminación de la población saharaui que no se ha celebrado a causa de las trabas puestas por Marruecos. Continuar leyendo