Horra Press -el faro de cueta

Las fuerzas marroquíes han impedido esta madrugada la entrada en Ceuta de entre 20 y 30 personas que pretendían su acceso irregular por el espigón del Tarajal, bien a nado o bien cruzando la orilla. La intervención de las fuerzas del vecino país ha impedido este pase protagonizado por marroquíes.

Los hechos se han producido pasada la medianoche cuando tuvo lugar este acercamiento de personas que lograron llegar hasta la playa próxima al espigón fronterizo con Ceuta. La reacción inmediata de Marruecos fue determinante para impedir el acceso sin que la Guardia Civil, en alerta, tuviera que intervenir. Este pretendido pase ha tenido lugar días después del bulo de apertura de fronteras que a punto estuvo de generar una crisis entre ambos países.

No se ha conseguido la entrada de ninguno de estos marroquíes resolviéndose la situación de manera rápida.

La Benemérita permanece en constante alerta en estas fechas que acostumbran a ser aprovechadas para acercamientos de inmigrantes por los espigones o a través del vallado. Marruecos, a su vez, ha reforzado su presencia algo que se hizo aún más notable esta pasada Nochebuena con el desplazamiento de unidades procedentes del sur para blindar todo el espacio fronterizo próximo a Ceuta.

Marroquíes por espigones, subsaharianos por la valla

El cierre de fronteras, ejecutado en marzo de 2020 debido a la pandemia, ha generado un mayor intento de entradas de marroquíes por vía marítima, hallando en el bordeo de los espigones la forma de acceso.

Al goteo permanente de pases se suman hechos más numerosos como el de esta noche u otras previas, cuando marroquíes en grupos han intentado cruzar bien arrojándose al mar o a la carrera por la orilla.

Justo tras la crisis de mayo Marruecos blindó con concertinas y pequeñas vallas todo el arenal del Tarajal.

Una obra que supuso un freno para los intentos de llegada a la carrera por el arenal como los registrados durante los episodios de mayo, cuando las fronteras prácticamente se anularon.

Mientras, la población subsahariana sigue liderando los pases por el vallado en pequeños grupos sorteando las zonas en donde no hay concertinas, retiradas y sustituidas por peines invertidos.