“No quiero formar parte de la opresión del pueblo palestino”. Shahar Perets tuvo claro que ella no quería ser la causa de ningún dolor cuando conoció a un grupo de jóvenes palestinos durante un campamento de verano. “Entendí mejor su sufrimiento al escuchar sus historias personales”, explica esta joven israelí. “Por eso, decidí no alistarme en el Ejército“, recuerda. Ahora su negativa la ha obligado a entrar en prisión cuatro veces. Como objetora de conciencia, Shahar ha pasado 61 días de sus tempranos 19 años entre rejas. continuar