Se está instalando en El Tarajal un sistema inteligente de identificación de personas y el Gobierno se ha planteado cambiar las normas Schengen en las dos ciudades africanas

Desde que el rey Mohamed VI expresó, el pasado mes de agosto, su deseo de zanjar la crisis entre Marruecos y España, mucho se ha especulado sobre el final de una de las consecuencias más graves de ese conflicto diplomático: la prolongación del cierre de los pasos fronterizos terrestres de Ceuta y Melilla y la interrupción de las comunicaciones marítimas de pasajeros entre los puertos españoles y Tánger y Nador.

Ahora, sin embargo, las navieras que cruzan el Estrecho trabajan con la posibilidad de que, antes de que acabe el año, los ferris ya puedan transportar pasajeros y automóviles entre España y Marruecos. Por el momento, solo transitan esas rutas marítimas ferris con camiones.

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