MAP: El número de beneficiarios de los programas de lucha contra el analfabetismo para el año escolar 2020-2021 superó, por cuarto año consecutivo, la barrera de un millón, a pesar de las circunstancias excepcionales vinculadas a la pandemia, afirmó, ayer jueves en Rabat, el jefe de gobierno Saad Dine El Otmani.

Expresándose en una reunión con motivo de la séptima sesión del Consejo de Administración de la Agencia Nacional de Lucha contra el Analfabetismo (ANLCA), El Otmani precisó que 1.200.644 personas se beneficiaron de este programa, subrayando que esta cifra constituye un logro importante y un motivo de orgullo.

El mismo indicó que el número de beneficiarios, desde la creación de la agencia en 2016, ha llegado a 5.481.788 personas, indica un comunicado del Departamento del jefe de gobierno.

El jefe de gobierno destacó, en esta reunión dedicada a la presentación del balance de la hoja de ruta de la Agencia para el período 2017-2021 y la exploración de nuevas perspectivas de acción, que este logro es el resultado de una planificación estratégica y de la adopción de principios de buena gobernanza, congratulándose del enfoque participativo adoptado por la ANLCA y sus esfuerzos de comunicación y apertura a todos los agentes interesados.

El Otmani subrayó que la Agencia ha podido modernizar sus mecanismos de gestión y elaborar un marco de referencia que garantice la objetividad, la eficiencia y la transparencia en la gestión de la asociación con las organizaciones de la sociedad civil, que constituye un pilar esencial en la puesta en práctica de la obra de lucha contra el analfabetismo, exhortando al conjunto de los actores a redoblar sus esfuerzos para consolidar sus logros concediendo más importancia a la integración económica y social de los beneficiarios.

El Otmani afirmó que Marruecos dará un salto cualitativo en materia de lucha contra el analfabetismo permitiendo a los beneficiarios de estos programas inscribirse en los programas de la enseñanza tradicional, la educación no formal o los de la escuela de la segunda oportunidad, insistiendo en este marco en la importancia de acelerar el ritmo de transición entre estos programas y de activar el proyecto de los formadores en el ámbito de la lucha contra el analfabetismo.