Remedios Delosángeles Climent. ( Mariam)

Sobre el convento de El Campello todo está escrito o, mejor dicho, reescrito, ilustrándose los historiadores o periodistas en las crónicas ya publicadas de antemano y guardadas en archivos desde los tiempos. Aunque NO se han escrito las versiones orales de los hechos más recientes que son, en realidad, los que nos llevan a día de hoy a tener lo que tenemos en nuestro amado pueblo de El Campello, para vergüenza nuestra. y aquí sí que me permito matizar: “per a vergonya dels fills del poble”, que somos al ciento por ciento quienes nos mostramos “altivos de nuestro patrimonio” ante los demás.

Sin embargo, es necesario hilvanar un pequeño orden cronológico, unas pinceladas de la historia de lo que llamamos convento, sin serlo: La orden de los frailes Mercedarios fue fundada hace 800 años por el Rey Jaume I y el Obispo Belenguero de Palau, quienes auspiciaron la Orden Mercedaria para liberar a los cautivos cristianos de las razzias musulmanas. Otra alma de Dios, muy vinculado al rey, Pedro Nolasco, antiguo mercader, comenzó a comprar cautivos para tan loable misión de liberarlos.” En una noche de 1 de agosto, dicen que afirmó que se le apareció la Virgen María”. Nadie lo puso en duda puesto que su altruista y muy humana labor de rescatar cristianos de las garras mahometanas eran puros milagros.

Las hospederías que servían para este menester, fueron asentándose en tierras de Cataluña, Estercuel (comarca de Andorra) y extendiéndose por distintos puntos de España. Tenían preferencia por las donaciones de tierras, con o sin casa, a la vera de caminos reales, pues era paso obligatorio de necesitados, así como carreteros que solicitaban descanso y eran comprensivos con el diezmo, tan necesario para la misión de los frailes.

Según recoge Alicante Vivo, sobre 1750 se hacen los primeros intentos para la construcción de un convento en El Campello. Intentos que tropiezan con la oposición de las restantes órdenes religiosas de la provincia de Alicante, no siendo posible llevarlo a cabo hasta finales del siglo XVIII cuando D. Nicolás Pérez de Sarrió, Marques de Algorfa, hallándose en posesión en su heredad de “Les dites del Campello “y con la llegada de colonos para trabajar el señorío, promueve la creación de un pueblo, (no lo consiguió) materializándose a unas 4.500 yardas de su finca, por fin, la fundación de convento-hospedería. La construcción se llevó a cabo en un llano apacible con buenas vistas, donación que en su última voluntad testamentaria legó una señora viuda, natural de dicho señorio, a la santa orden de los Padres Mercedarios del Reino de Valencia. En 1827 el Obispo de Orihuela declaró la ermita como ayuda de la Parroquia de San Juan. (Por esas mismas fechas el Marqués hizo construir en su hacienda una pequeña ermita para uso de oración familiar).

Los frailes se dedicaban, aparte de celebrar sus maitines e intentar cumplir con su misión de evangelizar y atraer la atención de la vecindad, así como socorrer al indigente que hasta su puerta paraban, curarles el cuerpo y el alma, se dedicaban a las labores del campo. Las tierras se perdían a su vista ya que llegaban hasta lo que hoy es cementerio Municipal. Aquello todo era un viñedo que daba buenas cosechas y que en época de vendimia los frailes cargaban los mulos para trasladarlo donde fueran requeridos. En su ruta hacia Alicante tenían que cruzar el rio seco, que en aquella época no lo era tanto pues la naturaleza aún estaba pura y respetaba las estaciones. Las lluvias caían como bendiciones mimando la mies que daba de comer a los seres humanos. Muchas veces los mulos y carretas tenían que regresar a su cuadra pues la avalancha del agua buscando su cauce al mar, les impedía cruzar el río.

Pero no todo era sacrificio pues el tiempo allí parecía no correr y de vez en cuando se incorporaba algún hermano con pasiones escondidas; pintar, tocar un instrumento musical, fomentar la lectura espiritual o con conocimientos de arqueología, y allí se encontró con una mina de tesoros,ocultos bajo tierra, algunos encontrados al azar, mientras cavaban en el huerto. Hubo un fraile muy artista que, él mismo elaboraba los pigmentos, a base de plantas, maderas, flores y triturando cochinillas. Los pinceles eran de pelo animal. A falta de lienzos, y con permiso de su comunidad, pintaba murales en las paredes de la casa.

 ¡Ahhh! los murales del convent!!!! Que crimen cultural cometieron allá por los años después de la guerra, algunos insensatos ¿Cuántas maldiciones echarían los espectros en vilo de los frailes a los que la ley de desamortización expropiación de propiedades a la iglesia siglo IXX e hicieron correr por patas, y contemplar desde su etérea presencia la estancia principal convertida en redil de cabras.

Silencios interesados, mojones que se movían en noches fantasmagóricas, embargos, contribuciones rescatadas y, desidia de un pueblo que habla por lo bajini y a destiempo. Un pueblo que ignora su propia cultura y no levanta un dedo para honrar su historia, totalmente ceñidos al CENTENARI MUNICIPI INDEPENDENT 1901 y, ni un paso atrás o adelante. Un pueblo, el mío y de todos, que perdió el yacimiento arqueológico de la Illeta dels Banyets, un puerto pesquero, la torre del barranc d´Aigües, que mantiene en el olvido, el fortín ibérico Siglo V antes de Cristo, que tiene en el abandono el interior del Palacete Villa Marco (tiene nuevos deterioros), y no son capaces de apoyar el proyecto Museo donde albergar la historia de la mar y sus hombres; la flota pesquera

de madera más importante del Mediterráneo (principios s. XX; con 200 embarcaciones y mil hombres faenando.

Que el Sol no se ponga, no se apague nunca sobre vuestra ira – Efesios 4,26.

Convento y tierras quedaron al desamparo después de la obligada huida de la orden. El tiempo con sus estaciones parecieron proteger aquel entorno y silenciar injusticias, pues los frailes más que montar en sus mulos o caminar, tuvieron, dicho líneas arriba, salir corriendo, pues era imposible cargar con sus pertenecías y menos con los murales y los fósiles acumulados de su subsuelo. El expolio, se dio, como muchos. Muchas décadas después también se acometieron en la Casa solariega de D. Rafael Altamira.

(debido a la reconstrucción de las vías del ferrocarril, a su paso por el Convent, los fósiles con o sin importancia relevante, salían a la superficie como setas en época otoñal y, sabido es que eran recogidos por muchos vecinos, incluso en excursiones del colegio que organizaban los maestros.

También hay que decirlo, algunos de estos vecinos al saber, en 2009, que la Asociación Museu Historia El Campello vio la luz, con el fin de la creación de un Museo, mostraron su disposición a hacer entrega del material guardado para bien del Municipio, (la asociación era intermediaria) nunca el Ayuntamiento paso más allá de promesas falsas, especialmente con Benjamin Soler, quien mandó incluso reparar la antigua casa correos, junto a Casa Cultura y S.R.C Casino de Campello, Plaza de la Constitución (Rana). Debió pararle su predisposición su entonces concejal de cultura De Lamo, quien seguramente tenía sus miras puestas en las dos asociaciones de su esposo. Desde la segunda legislatura de Juan Ramón Varó el tema convento fue presentado por quien firma este artículo; fueron exponiéndose las quejas sobre la dejadez de la hospedería (que aún mantenía las losetas azules de su cúpula y era totalmente recuperable). Marita Carratalá, alcaldesa y Diputada, dijo que, lo tiraba y levantaba uno nuevo. Cierto es que hubieron un par de intentos del Ayuntamiento (¿?) por reunir a los propietarios, como tan cierto que todo se evaporó como agua de mayo.  Hasta llegar a día de hoy en que las piedras del convento no han podido soportar tanta maldición y se ha desplomado casi en su totalidad.

El Alcalde ha hablado, el primer Edil se ha pronunciado, poniendo manos a la obra, sentando en la camilla de la sala de operaciones las ruinas del Convento en un intento

de salvar su vena aorta pronta a estallar- la cúpula – en las manos de nuestro Arquitecto Municipal Francisco J. Pastor quien cuenta con la también experiencia de una empresa y experto Arquitecto en temas de recuperación de monumentos ruinosos. El problema será la factura: trabajos 60.000 € + 200 IVA + minuta = ¿quién pagará?

Como Campellera involucrada durante un cuarto de siglo por la cultura de mi, nuestro pueblo, aun con indignación e impotencia, con algún “aviso” y muchas “cruces”, donde debería haber apoyo y reconocimiento hacia mi altruista trabajo, tengo la satisfacción sin embargo, de haber entregado en el día 5 de noviembre del año en curso 2019, a las horas de la mañana y en manos del jefe de Urbanismo documentación original y material fotográfico de mi archivo personal recopilado durante veinte años, para facilitar la labor de expropiación y recuperación para el Municipio de uno de los sellos de identidad de nuestro pueblo EL CONVENT.

Señores, tomen nota de la torre Ansaldo de Sant Joan d´Alacant, hoy recuperada y reconstruida como Auditorio -Centro de Interpretación y Museo Etnológico de la Huerta. Una labor altruista durante años por Isidro Buades Ripoll, Cronista Oficial de la Villa, al cual, al contrario de ponerle trabas a su altruista trabajo, le facilitaron, al menos atención y reconocimiento. El resto lo han puesto la gestión de su Ayuntamiento.

Moraleja: Quien no cuida y mima a su hijo lo pierde.

Remedios Delosángeles Climent. ( Mariam)