Las trabajadoras saldrán de manera escalonada desde el puerto de Algeciras

“Estábamos preocupadas porque queríamos irnos y no sabíamos si iba a ser posible”

Explica Fátima, una temporera marroquí de 40 años que lleva 14 viniendo cada temporada a recoger fresa a Cartaya (Huelva). Su incertidumbre ante la imposibilidad de regresar a su país era compartida por las más de 12.000 temporeras marroquíes contratadas en origen para trabajar en la campaña de los frutos rojos de Huelva, pero desde este mediodía ha empezado a disiparse. El Gobierno de España ha confirmado su vuelta a Marruecos ―que debería haber comenzado el 31 de mayo― a partir del 15 de junio, según ha podido saber diario a través de fuentes de la Secretaría de Estado de Migraciones. “La noticia es muy buena”, afirma Fátima, que, como el resto de sus 60 compañeras de finca, se ha enterado de la noticia esta misma tarde, después de regresar del tajo

En plena crisis con Marruecos, la confirmación de la fecha supone un alivio para estas mujeres, de las que depende la economía de todo el año de sus familias y cuyos contratos habían finalizado ya o iban a hacerlo en las próximas semanas. También otorga tranquilidad a los empresarios, que temían repetir la situación del año pasado cuando el cierre de fronteras impuesto por el reino alauí con motivo de la pandemia dejó sin posibilidad de regreso a más de 7.000 temporeras durante casi un mes, agotando sus recursos. “No era la primera vez que nos retrasábamos en volver y por eso estábamos tan expectantes por ver si ahora se ponían de acuerdo antes”, explica Fátima, en un perfecto castellano, recordando las semanas en las que estuvieron varadas sin posibilidad de ser repatriadas en 2020. “Todo lo que ganamos lo tuvimos que gastar en comer y fue un problema”, explica. “Venir a España es muy importante para nosotras”, abunda Fátima, que tiene dos hijos de 12 y 15 años en su país, a los que no ve desde que llegó a España en enero.

Los viajes se realizarán desde el puerto de Algeciras (Cádiz) con rumbo a Tánger en tres y cuatro barcos por semana. Justo el viaje inverso que realizaron las temporeras cuando comenzaron a llegar a Huelva a principios del mes de diciembre. Desde entonces, y hasta que terminó el dispositivo de llegada a finales de marzo, solo ellas cruzaban el Estrecho, ya que las fronteras de Marruecos estaban cerradas. De nuevo, ellas volverán a ser las únicas pasajeras que hagan este trayecto.

Una excepción que determina la importancia de estas mujeres para la economía, no solo marroquí sino onubense, y que cobra más relevancia porque la confirmación de su fecha de regreso llega horas después de que Marruecos anunciara la suspensión por segundo año consecutivo de la Operación Paso del Estrecho, que en sus últimas ediciones concentraba a 3,5 millones de personas, principalmente en los puertos de Algeciras y Tarifa. Este verano, solo circularán 12.038. Las temporeras. “Solo somos las mujeres con contrato en origen, el resto que tienen residencia creo que no van a poder volver por barco como nosotras”, reconoce Fátima, consciente de su singularidad.

Los Ministerios de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones; Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación; y Agricultura, Pesca y Alimentación se han implicado de manera conjunta las últimas semanas para evitar que la crisis con Marruecos pudiera dificultar este regreso escalonado y cuyas consecuencias temían los empresarios del sector y las propias temporeras que ya vieron que, a finales de abril, se retrasaba el barco que debía llevar de regreso a las jornaleras en situación de vulnerabilidad por la negativa del reino marroquí a dar su autorización. Finalmente, ese viaje pudo realizarse el pasado 19 de mayo.

Normalidad al final de la campaña

Las organizaciones agrarias que emplean a estas trabajadoras, y que mostraron su preocupación ante el bloqueo del regreso y sus posibles consecuencias, han dado la bienvenida a su resolución. Pedro Marín, gerente de Interfresa, una de las principales patronales del sector de los frutos rojos de Huelva, se ha mostrado satisfecho porque la nueva situación “va a garantizar que a partir de la próxima semana [las mujeres] puedan volver con sus familias” y ha agradecido la labor de las administraciones que ha permitido “darle normalidad al desarrollo del final de la campaña”. Por su parte, Manuel Piedra, secretario de Movilidad y Migraciones en Andalucía de la Unión de Pequeños Agricultores, también da la bienvenida al desenlace. “Hemos dejado a la diplomacia hacer su trabajo”, ha dicho. Su organización ha desconvocado la concentración que había fijado frente al consulado marroquí en Sevilla para llamar la atención sobre la situación de las temporeras.

Ahora es el momento de preparar su regreso y arreglar toda la documentación. Preocupan, especialmente, las que se encuentran en situación de vulnerabilidad —varias mujeres embarazadas que no pudieron embarcar en el primer ferri por su estado y que ya han dado a luz en estos días y otras enfermas—, según destaca Félix Sáenz, responsable de Asaja Huelva. El Servicio Andaluz de Salud comenzó a vacunar a los temporeros hace 15 días, así que las que ya tienen su monodosis de Janssen tendrán menos problemas para viajar. En el resto de los casos deberán realizarse una prueba PCR, que la Junta de Andalucía, a petición de los empresarios del sector, se ha comprometido a sufragar.

Dos navieras, Balearia e Intershipping, se encargarán de los viajes en ferri, fletados por los empresarios, de acuerdo con la información suministrada por las fuentes cercanas a la Secretaría de Estado de Migraciones. El billete deberán abonarlo las temporeras, según el acuerdo estipulado con los empresarios, que costean el de ida y los trayectos en autobús desde el puerto hasta las fincas y viceversa.

Este año llegaron a trabajar a los invernaderos onubenses alrededor de 12.700 temporeras contratadas a través del programa de contratación en origen GECCO. El pasado 19 de mayo, un centenar regresaron anticipadamente por circunstancias personales o familiares. A partir del 15 de junio las seguirán 12.038, según los datos facilitados por la Secretaría de Estado de Migraciones. El resto se ha aventurado a quedarse en España anhelando un futuro mejor.