Hannan Seroukh Editorial FanFan

Si los políticos tuvieran un poco de curiosidad y buscasen el significado  de la  igualdad entre personas, encontrarían una definición parecida a esta: la igualdad es el trato idéntico que un organismo, estado, empresa, asociación, grupo o individuo le brinda a las personas sin que medie ningún tipo de reparo por la raza, sexo, clase social u otra circunstancia plausible de diferencia o, para hacerlo más práctico, es la ausencia de cualquier tipo de discriminación.

El plan del ayuntamiento de Barcelona

Teniendo claro el concepto de igualdad y la no discriminación, no se les ocurriría hacer inventos  políticos de cuotas o discriminación positiva, ya que el resultado suele ser el inicio de la segregación.  El último ejemplo que tenemos está en el plan municipal de multiculturalidad del ayuntamiento de Barcelona. Afirma que su gran objetivo es contratar a personas nacidas fuera del país con el fin de reflejar la diversidad cultural entre los empleados municipales. Ante esta iniciativa ¿dénde queda el principio de igualdad?  Y no es algo arcaico pensar que la diversidad solo queda reflejada contratando a ciudadanos nacidos fuera del país?


A estas alturas del siglo XXI no hemos entendido que la diversidad ya forma parte de la realidad propia del país, que son muchos los españoles nacidos  hace décadas de orígenes familiares diversos  que actualmente tienen hijos, nietos  en las aulas universitarias, en puestos cualificados, como médicos o abogados. Son muchos los grandes profesionales que ocupan su lugar por méritos propios por su formación y profesionalidad y no les han preguntado dónde han nacido. Han valorado sus capacidades profesionales.

Paro y abandono escolar


Algunos políticos no entienden que en nuestra sociedad el verdadero problema de la desigualdad y la exclusión está en conseguir una educación de calidad, reducir  la tasa de abandono escolar que actualmente está en el 16%, la mayor de los países de la EU, salir de la terrible tasa de desempleo del 15,98% que en número de personas es 3.653.899.94.  Estos números no diferencian según el lugar de nacimiento es nuestra cruda realidad, nuestro verdadero drama de la desigualdad. Familias  que no pueden imaginar ni soñar qué será de ellos en el 2050, porque hoy en el 2021 no saben si podrán mantener sus viviendas o algo tan sencillo como hacer la compra.

Si estos políticos  tuvieran  un poco de interés  entenderían que no es tiempo de festivales ni fiestas de la multiculturalidad. La pobreza, la falta de oportunidades… no se resuelven con el «postureo» de la foto folclórica. Toda esta política quedo en los años 90 y  arrastramos su fracaso.  Necesitamos más responsabilidad, seriedad,  porque el impacto del mensaje de las políticas de la discriminación positiva solo tiene resultados negativos, despierta ese sentimiento de los primeros contra los segundos. .

La igualdad consiste en luchar contra la segregación y la  discriminación, trabajando por conseguir que lleguen las oportunidades reales y necesarias que todo ciudadano necesita para desarrollar su vida de manera digna y responsable. Lo contrario amenaza la cohesión social y nos debilita como sociedad llegando a mermar nuestras instituciones y la  calidad  democrática. Porque la discriminación positiva o negativa en esencia siempre es discriminación.