• ALBA SANZ | ATALAYAR.COM

Las relaciones entre Marruecos y España continúan siendo convulsas. Tras la entrada ilegal del líder del Frente Polisario, Brahim Ghali, a España para recibir tratamiento hospitalario por COVID, Marruecos ha criticado de forma reiterada el comportamiento del Gobierno español tras acogerle al ser considerado por el reino alauita como un terrorista. Este acontecimiento ha derivado en una serie de crisis diplomáticas que han tensado las cuerdas entre ambos países y han comenzado a afectar las relaciones en materia de seguridad e inmigración.

La postura por parte de Marruecos es firme. Desde el reino se mantienen claros en su posición y exigen la necesidad de que Ghali rinda cuentas ante la justicia tras estar presuntamente acusado por cometer crímenes de lesa humanidad.

En esta línea, el jefe del Gobierno ha mantenido una reunión con los secretarios generales de los partidos políticos marroquíes representados en el Parlamento para discutir acerca de la evolución de las relaciones entre ambos países. Este tipo de reuniones cuentan con un carácter especial y sólo se realizan cuando la situación es urgente. La última acontecida se celebró tras el comunicado que emitió Estados Unidos tras reconocer la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara.

En este sentido, el ministro de Asuntos Exteriores marroquí, Nasser Bourita, ha presentado un informe sobre los últimos acontecimientos ocurridos entre ambos países desde que se inició la crisis el pasado 8 de marzo.

Del mismo modo, este encuentro contó con la presencia del ministro de Estado encargado de los Derechos Humanos y Relaciones en el Parlamento, Mustapha Ramid. Así, la reunión se convirtió en una oportunidad para que los partidos políticos marroquíes reafirmasen su apoyo unánime al rey Mohamed VI con el objetivo de defender la integridad territorial del Reino y sus “intereses supremos”, según ha indicado el portavoz del Gobierno, Saaid Amzazi, en un comunicado.

De esta forma, todos los participantes han expresado su apoyo continuo a todas las posturas adoptadas por el rey y continúan reiterando que el trasfondo de la crisis se debe a la cuestión del Sáhara ya que “concierne a todos los marroquíes, independientemente de sus sensibilidades políticas y sociales”.  E n esta línea, los integrantes han considerado la postura de España como una ruptura de “la confianza y el respeto mutuo”.

Según han resaltado los diputados “España se deja llevar por la voluntad de crear problemas, de frustrar los esfuerzos de Marruecos para consagrar su integridad territorial y de intentar presionar al Reino en una actitud inadecuada de un país amigo vinculado a Marruecos por importantes asociaciones estratégicas y económicas”.

Junto a esto, según Amzazi se ha hecho hincapié al “compromiso con el consenso nacional que respalda al Rey Mohammed VI para defender los logros alcanzados por Marruecos y desbaratar todos los complots urdidos contra la integridad territorial del Reino”.

Según informó Europa Press, se espera que Brahim Ghali comparezca ante la Audiencia Nacional el próximo 1 de junio de manera telemática debido a su estado de salud. Por otro lado, desde el Ministerio de Exteriores de España se ha querido recalcar la predisposición de España de “querer resolver sus diferencias” con Marruecos, sin entrar en el futuro judicial del líder del Polisario.