Las duras acusaciones que le persiguen en España: atentado, tortura, violación, secuestros… Y hasta amenazas de muerte a un activista andalucista

La canaria Lucía Jiménez era una niña cuando el 10 de enero de 1976 el Frente Polisario, cuyo brazo militar comandaba Brahim Ghali, puso dos bombas en el complejo minero de extracción de fosfatos de Fosbucraá, en el Sáhara Occidental, que gestionaba el español Instituto Nacional de Industria.

Por allí pasaba un coche con cuatro trabajadores en dirección a El Aaiún. Raimundo López Peñalver, el conductor, murió en el acto; los otros tres quedaron heridos. Uno de ellos era Francisco Jiménez, …Continuar leyendo