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Marruecos y España atraviesan actualmente una crisis abierta tras el recibimiento del líder del Frente Polisario con una identidad falsa y por la última ola migratoria que ha sufrido la ciudad de Ceuta.

Os presentamos diez claves para comprender la reacción de Marruecos y el aumento de la tensión entre los dos países:

1- La elección de España de acoger al jefe del Polisario, Brahim Ghali, acusado de asesinato, tortura, violación, actos de terrorismo, utilización de niños soldados y otros crímenes y violaciones graves de los derechos humanos.

2- La falsificación de la identidad del líder del Polisario para acceder al territorio español para escapar de la justicia española.

3- España no informó a Marruecos de la entrada en su territorio de Brahim Ghali, lo que supuso un duro golpe a las buenas relaciones de vecindad y amistad y al espíritu de asociación “estratégica” que une normalmente a los dos países.

4- España ha preferido sacrificar sus relaciones con Marruecos a cambio de mantener sus relaciones con Argelia y el Polisario.

5- Al dar la bienvenida a un acusado por la justicia española, España está mostrando su negación de los derechos de las víctimas de graves violaciones cometidas por Brahim Ghali. Sin embargo, la aplicación de la ley y la preservación de los derechos de las víctimas no pueden realizarse con un «doble rasero».

6- El silencio de las autoridades españolas sobre un asunto tan grave como el de la recepción de un criminal de guerra es de suma preocupación. Una complicidad que no deja de despertar el asombro, la preocupación y la indignación de las fuerzas vivas en ambas orillas del Mediterráneo.

7- La actitud del actual Gobierno español socava una alianza estratégica y una cooperación multidimensional con Marruecos. Un comportamiento incomprensible y lamentable que socava una asociación construida durante muchos años.

8- Sobre la base de sus numerosos logros y su condición de socio fiable, Marruecos se niega a desempeñar el papel de «gendarme para Europa» para el control de la inmigración ilegal. El Reino, se ha convertido también en un país anfitrión y debe solucionar este fenómeno migratorio en total colaboración con la Unión Europea.

9- Marruecos, tiene derecho a pedir a sus socios que aclaren sus posiciones sobre el conflicto del Sáhara, y entiende que no es el momento de la ambigüedad, la ambivalencia y el doble trato.

10- El reconocimiento estadounidense de la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara ha puesto en una posición difícil a ciertos socios del Reino llamados a decidir sus posiciones y examinar su conciencia.