¿Se imaginan que el presidente de la república francesa dejara sin presupuesto a la oficina de su primer ministro? Pues algo parecido ha ocurrido en el Vaticano. Después del escándalo de compraventa de edificios de lujo en Londres y otros rincones del mundo en el que se encuentran involucrados varios responsables de la Secretaría de Estado vaticana, el papa Francisco ha ordenado dejar sin fondos a la oficina dirigida por el cardenal Pietro Parolin. Continuar leyendo