Tras diez años y nueve modificaciones entra en vigor la Ley 20/2011, de 21 de julio, del Registro Civil. Uno de los grandes cambios que supone esta nueva ley es que desaparece el formato físico del Libro de Familia tal y como lo conocemos y también se unificará el Registro Civil, tras la aprobación de la ley en el senado este jueves. A partir de este viernes, el registro civil dejará de expedir este tipo de documentos y se reemplaza por un registro electrónico accesible, centralizado y más acorde con el mundo digitalizado, pero aquellos documentos ya expededidos seguirán siendo válidos.

Hasta ahora ambas leyes del registro civil la Ley 20/2011 y la anterior del año 1957 convían simultáneamente y, durante años, se ha discutido y aplazado la entrada en vigor de la nueva ley. Sin embargo, a partir de este viernes, tal y como viene explicado en el BOE, el libro de familia físico desaparecerá de la mano de la antigua ley de 1957 ya que “pierde sentido dentro del modelo moderno que se ha configurado en la presente Ley”. Por lo tanto, se deja de entregar la versión en papel y se reeplaza por un registro digital centralizado y accesible en la que cada individuo contará con una hoja o extracto dónde figuran los datos personales de los miembros de un mismo núcleo familiar, relacionados con su estado civil.

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