A menos de una hora en coche de Tánger, el viajero se encuentra con esta verdadera joya. Entre los marroquíes es famosa por sus playas, pero para el viajero occidental es una buena oportunidad para sumergirse en la magia de las medinas norteafricanas sin los agobios de otras ciudades del país.

La pequeña ciudad de Asilah se encuentra a poco más de 46 kilómetros al sur de la internacional Tánger. Apenas a un paso de la puerta de acceso por mar del norte de Marruecos, ese país que no nos cansamos nunca de visitar y de recomendar a todos cuantos nos preguntan por nuestros destinos preferidos. Asilah es una de esas sorpresas de la costa atlántica del país alauita. Ya te hablamos hace algunos meses de Esauira, una de las excursiones y escapadas recurrentes desde Marrakech. Hoy nos vamos al norte para descubrir una medina preciosa que pasa inadvertida entre las poblaciones del norte. Una ciudad, por cierto, con muchísima vinculación histórica con España, ya que formó parte del protectorado español hasta la independencia de Marruecos en 1956. Pero los lazos que unen a Arcila, como se la conoce en la historiografía hispana, es mucho más antigua de lo que se podría pensar.