La votación no significa que los tres políticos independentistas dejen de ser eurodiputados ni que vayan a ser entregados a España, sino que permite a las autoridades españolas y belgas reactivar el proceso de la euroorden

El Pleno del Parlamento Europeo votó este lunes a favor de levantar la inmunidad de los tres eurodiputados independentistas requeridos por la justicia española: Carles Puigdemont, expresidente de la Generalitat, y sus dos ‘exconsellers’, Toni Comín y Clara Ponsatí. El informe, elaborado por el eurodiputado búlgaro Angel Dzhambazki, que comparte grupo con Vox, ha recibido el respaldo del Partido Popular Europeo (PPE), socialdemócratas, liberales y la mayoría de los conservadores. En el caso del ‘expresident’, se ha aprobado con 400 votos a favor, 248 en contra y 45 abstenciones, y en el de los ‘exconsellers’ por 404 votos a favor, 247 en contra y 42 abstenciones. La votación no significa que los tres políticos independentistas dejen de ser eurodiputados ni que vayan a ser entregados a España, sino que permite a las autoridades españolas y belgas reactivar el proceso de la euroorden.

El resultado de la votación, que no se ha conocido hasta este martes debido a que los procesos son más lentos para garantizar los derechos de los eurodiputados que votan de forma remota desde sus Estados miembros, ha sido más o menos estrecho debido a la oposición de varios grupos de la Eurocámara a que se levantara la inmunidad de estos tres miembros. Así, Los Verdes y el partido de Izquierda Unitaria Europea, en el que se integra Unidas Podemos, se han opuesto a aceptar el suplicatorio enviado a principios de 2020 por el juez Pablo Llarena.

Foto: Carles Puigdemont en el Europarlamento. (EFE)

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En el caso de las familias que han votado mayoritariamente a favor, también ha habido eurodiputados que han roto filas. Por ejemplo, Izaskun Bilbao, del Partido Nacionalista Vasco (PNV), que se sienta en la bancada liberal, ha votado en contra del informe de Dzhambazki, como también lo han hecho los aliados de Puigdemont en Bélgica, los nacionalistas flamencos de la N-VA, que han roto filas con la mayoría de su grupo, el de los Conservadores y Reformistas, entre los que se encuentra Vox.

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Puigdemont entrando al Pleno de la Eurocámara. (EFE)

Arantxa González Laya, ministra de Exteriores española, ha señalado que la votación del Parlamento Europeo manda un “triple mensaje”. “En primer lugar que un eurodiputado no puede utilizar su condición para protegerse de comparecer ante justicias nacionales por posibles violaciones de legislaciones nacionales; un segundo mensaje de solidez de Estado de derecho de España, de respeto al trabajo de la justicia española, y un tercer mensaje: que los problemas de Cataluña se resuelven en España, no en Europa”, ha explicado González Laya en un mensaje posterior a la votación. La ministra ha explicado que, en esta línea, que el Gobierno ha “tendido la mano a todas las fuerzas políticas catalanas” para encontrar una solución “a través del diálogo”.

“Con esta decisión, el Parlamento Europeo dice no a las patrañas y mentiras del independentismo catalán y es la prueba de que Europa equivale a Estado de derecho”, han celebrado desde la delegación de Ciudadanos en el Parlamento Europeo. “El Parlamento Europeo ha rechazado por una mayoría absoluta reforzada que Puigdemont sea un perseguido político. Los tópicos iliberales del debate político español no convencen en la UE. El Parlamento Europeo confía en el Estado de derecho español. Hoy cada uno queda en su sitio”, ha señalado por su parte Esteban González Pons, eurodiputado del Partido Popular. Por otra parte, Ibán García, eurodiputado socialista, ha asegurado que “se constata que la causa no tiene relación con su condición de diputados europeos y no prejuzga la cuestión: eso le corresponde a la justicia. Así funciona el Estado de derecho”. “En la votación más importante para España de esta legislatura, Pedro Sánchez ha sido abandonado no solamente por Podemos, sino por todos sus socios”, ha señalado Luis Garicano, líder de Ciudadanos en la Eurocámara, que ha señalado que “el trabajo de intoxicación es enorme” por parte del independentismo.

Ponsatí ha reaccionado a la votación señalando que el resultado le “llena de esperanza y fuerza para librar la siguiente batalla”. “Aún no me he vacunado, pero hoy me siento más inmune que ayer”, ha escrito la eurodiputada independentista.

El resultado no ha sido una sorpresa para Puigdemont, Comín y Ponsatí, y después de que el informe que recomendaba levantar su inmunidad fuera aprobado por la comisión de Asuntos Jurídicos con 15 votos a favor, ocho en contra y dos abstenciones, los políticos independentistas catalanes sabían que la aritmética ya había sentenciado el voto en el Pleno. “Jamás hemos dado ninguna batalla por perdida. Tampoco la del plenario, aunque obviamente sabemos sumar y restar”, señalaba Puigdemont un día después del voto en la comisión presidida por el español Adrián Vázquez, de Ciudadanos, que denunció fuertes presiones e intoxicaciones.

El resultado no ha sido una sorpresa después de que el informe que instaba a levantar su inmunidad fuera aprobado

Puigdemont, Comín y Ponsatí son herederos de una larga tradición de políticos independentistas catalanes que saben jugar muy bien sus cartas en el Parlamento Europeo. Se mueven como pez en el agua porque durante muchos años la famosa “internacionalización del ‘procés” tuvo en la Eurocámara su epicentro. Y durante las últimas semanas, tanto ellos como los más activos en el bloque constitucionalista han estado moviéndose, tocando puertas y haciendo llamadas. Los eurodiputados afectados sabían que no podían darle la vuelta al resultado, pero querían que los números fueran lo más ajustados posible, y cuanto más cercano fuera a los 353 votos a favor necesarios para la mayoría absoluta, mejor.

Foto: El expresidente catalán, Carles Puigdemont. (EFE)

Llarena da el primer paso para implicar a la Justicia de la UE en la entrega de PuigdemontBeatriz Parera Pablo Gabilondo

Ahora, en principio, el asunto abandona la Eurocámara tras un año muy intenso desde que Puigdemont, y Comín y, tras el Brexit, también Ponsatí pudieran asumir sus escaños en el Parlamento Europeo sin necesidad de acatar la constitución en la Carrera de San Jerónimo en Madrid. Pudieron hacerlo tras una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) favorable a Oriol Junqueras que no sirvió para el líder de ERC, pero que sí abrió las puertas de la institución europea a los otros tres candidatos a las elecciones de mayo de 2019.

Tras la votación, teóricamente se vuelve al plano de la orden europea de arresto y entrega, pero los tres afectados ya han anunciado que pretenden recurrir el proceso ante el TJUE al considerar que han existido irregularidades. En cualquier caso, Puigdemont, Comín y Ponsatí seguirán siendo eurodiputados y la única novedad es que Llarena podrá reactivar la euroorden ante las autoridades judiciales belgas.

En este sentido, el TJUE parece ser el siguiente gran escenario del culebrón de la huida de los líderes independentistas tras el referéndum ilegal de independencia de 2017. El último rechazo de la justicia belga a la euroorden contra el ‘exconseller’ Lluís Puig, que al no ser eurodiputado no gozaba de inmunidad, deja claro al juez Llarena que esa vía parece cerrada, por lo que mira hacia la alta corte de Luxemburgo con el objetivo de que el máximo intérprete del derecho de la Unión dicte si Bélgica está aplicando de forma correcta la euroorden.

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