Desde el pasado 13 de noviembre el Sáhara vive en un Estado de guerra tras la ruptura del alto el fuego por parte de Marruecos.

Un total de 48 intelectuales, profesores universitarios e investigadores estadounidenses y europeos han enviado una carta al recién posesionado presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, pidiendo que revierta la decisión de Donald Trump de reconocer la anexión ilegal del Sáhara Occidental por parte de Marruecos.

La misiva ha sido firmada por académicos de Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, España -una docena de diversas universidades-, Portugal y Australia. En la misma se recuerda al presidente norteamericano el estatus legal del Sáhara, repasando la abundante jurisprudencia que abala el derecho de autodeterminación de este territorio «no autónomo» según la propia ONU. También reflejan el «amplio consenso» que existe entre la inmensa mayoría de juristas a la hora de exigir la celebración de un referéndum como solución al conflicto.

Los expertos también se detienen para señalar que Estados Unidos «no tiene derecho a decidir el destino del pueblo saharaui simplemente declarando que le pertenece a otro país». Y advierten que la credibilidad de EEUU queda dañada en la región y ante otros países comprometidos con el Derecho Internacional.

La carta agrega:

«Usted ha hablado de la necesidad de Estados Unidos de liderar el mundo con nuestro modelo, y eso requiere la adhesión a la Carta de las Naciones Unidas y los principios legales internacionales relevantes que reconocen el derecho a la autodeterminación y se niegan a expandir los territorios de los estados por la fuerza. Es más, el exsecretario de Estado, el Sr. James Baker, dice que Estados Unidos se fundó primero. Sobre todo, se basa en el principio de autodeterminación, por lo que la retirada de ese principio hacia el pueblo saharaui no solo es lamentable, sino también inmoral y peligroso. Baker y John Bolton pidieron la cancelación de la declaración presidencial tal como lo habían insinuado los senadores James Einhoff y Patrick Leahy, y la administración Obama, y ​​usted como su adjunto, buscaron expandir los poderes de la MINURSO para incluir el monitoreo de los derechos humanos si no estaba sujeto a la presión de los aliados”.

“Por lo tanto, le pedimos que cancele el reconocimiento de Estados Unidos de la anexión del Sahara Occidental por Marruecos e insista en socavar los esfuerzos de la MINURSO en un estado que garantiza la protección de los derechos humanos, cancelando los planes para abrir un consulado estadounidense en la Dakhla ocupada y apoyando el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación e independencia”.

Al margen de esta iniciativa internacional, en España varios organismos y colectivos han emprendido medidas de presión similares. Recientemente, Unidas Podemos dirigió una carta en la que reiteraban que además de que la decisión es «ilegal», se debía de tener en cuenta al Frente Polisario como «único y legítimo representante del pueblo saharaui.

Esta misma semana el Parlamento Canario aprobó por unanimidad de los siete grupos con representación -PSOE, Coalición Canaria-PNC, PP, Nueva Canaria, Sí Podemos, ASG y Cs- el envío a Biden de otra corta pidiendo que revirtiese su decisión.

Desde el pasado 13 de noviembre el Sáhara vive en un Estado de guerra tras la ruptura del alto el fuego por parte de Marruecos. Desde entonces, se han sucedido bombardeos diarios por parte del Ejército saharaui, aunque en los últimos días se ha vivido una escalada de tensión al atacarse la estratégica brecha del Guerguerat y dos bases militares en el interior de Marruecos.

Fuente