Fuentes marroquíes rechazan las acusaciones y lo atribuyen a un intento de desviar la atención de los graves problemas internos en Argelia y a la opción de una solución para el Sáhara

La publicación en redes sociales de un supuesto apoyo del rey Mohamed VI de Marruecos a Farhat Mehenni, líder del Movimiento por la Independencia en la región de Kabilia en Argelia ha causado estupor y malestar en el entorno del monarca alauí y del Gobierno marroquí, así como en varias capitales occidentales muy pendientes en estos momentos de una posible opción de diálogo entre Rabat y Argel para lograr una solución al conflicto del Sáhara Occidental. 

En el mensaje publicado en una extraña cuenta de Twitter, Mehenni saludaba la sabiduría de Marruecos y de Su Majestad el rey Mohamed VI, “cuyo apoyo a nuestra lucha por la independencia rompió una cerradura y abrió la puerta para que otras naciones reconocieran a los pueblos tribales en Argelia”.

Fuentes marroquíes señalan que el intento es una burda maniobra para distraer la atención de aspectos delicados para un reducido grupo de poder en Argelia, tanto entre los militares como en el Servicio de Inteligencia, que en la nueva situación política argelina van a perder su poder e influencia, por un lado, y, por otro, pretenden orquestar una nueva operación con Marruecos como enemigo para justificar la falta de vacunas contra el coronavirus que sufre el Estado argelino por su precaria situación económica. 

Las mismas fuentes aseguran que es totalmente absurdo plantear que en este momento en que la decisión de la administración de Estados Unidos ha reconocido la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental, el gobierno marroquí iba a cometer una injerencia inaceptable que podría afectar a la integridad y estabilidad del vecino magrebí y cometer la incongruencia de apoyar grupos separatistas cuando Marruecos lleva luchando contra un grupo separatista como el Frente Polisario durante 45 años. 

Precisamente, otro argumento para intentar este manobra de culpar a Marruecos de apoyar la secesión de la Kabilia es la debilidad del Polisario tras el fracaso de su acción de bloqueo del puesto fronterizo de Guerguerat, entre Mauritania y Marruecos, y el escaso apoyo recibido a su estrategia de intentar volver a los enfrentamientos armados como forma de cortar la dinámica local e internacional de respaldo a la propuesta marroquí de una amplia autonomía para el Sáhara Occidental bajo soberanía de Marruecos. Además, en el seno de la ONU se prepara el nombramiento de un nuevo enviado especial y la organización de una nueva ronda de negociaciones en Ginebra entre todas las partes involucradas en el conflicto que podría poner las bases para una solución. 

En los nuevos mandos del Ejército argelino y de los Servicios de Inteligencia se atisba la opción que podría estar siendo impulsada por el propio presidente Tebboune de demostrar una nueva voluntad de negociación y de acuerdo que contribuyera a concentrar esfuerzos y recursos en la transición que vive el país tras la nueva Constitución y un nuevo presupuesto que pueda servir para afrontar la delicada situación económica que es uno de los factores de mayor desestabilización del país.

Los graves daños causados por el coronavirus no son ajenos a la necesidad que tienen tanto Marruecos y sobre todo Argelia de poner fin a un conflicto que dura demasiado tiempo, tiene cautivos en condiciones muy precarias a miles de saharauis en los campamentos de Tinduf que manifiestan ya su hartazgo y los jóvenes son captados por los grupos terroristas del Sahel por un poco de dinero. Un entendimiento entre Marruecos y Argelia supondría la apertura de la frontera con un beneficio directo para miles de familias en los dos países, el incremento del comercio y la cooperación y una unión frente a terceros, como la Unión Europea, que supondría un claro reforzamiento de sus posiciones desde el punto de vista político, económico-comercial y social con mayor apoyo para el control de la inmigración irregular y la lucha contra las mafias.

La lucha contra el coronavirus tiene gran influencia en estos momentos en las decisiones políticas a tomar en los dos países vecinos del norte de África. Mientras Mohamed VI transmite la imagen de su vacunación y puede anunciar que la población marroquí puede empezar el proceso de inmunización….Continuar leyendo