Grecia refuerza el apoyo europeo a la autonomía marroquí como solución para el Sáhara
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BOUBEKRI MOHAMMED YASSER
Grecia ha renovado su respaldo a la propuesta marroquí de autonomía para el Sáhara, que considera una «contribución seria y creíble al proceso en curso de las Naciones Unidas» y que puede constituir «la solución más realista» para alcanzar un acuerdo definitivo sobre este conflicto regional.
La posición fue expresada este lunes en Atenas por el ministro griego de Asuntos Exteriores, Giorgos Gerapetritis, tras mantener una reunión con su homólogo marroquí, Nasser Bourita, ministro de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y Marroquíes Residentes en el Extranjero, durante su visita de trabajo a Grecia.
Gerapetritis señaló que su país apoya plenamente los esfuerzos del enviado personal del secretario general de las Naciones Unidas encaminados a impulsar negociaciones sobre la base de la propuesta marroquí de autonomía, con el objetivo de alcanzar una solución justa, duradera y aceptable para las partes.
El responsable de la diplomacia griega subrayó también que la posición de Atenas está en consonancia con la postura común de la Unión Europea. Asimismo, recordó que Grecia, como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas durante el periodo 2025-2026, recibió favorablemente la adopción de la Resolución 2797.
Un respaldo de especial importancia política
La importancia de la declaración griega no se limita al reconocimiento de la seriedad y credibilidad de la iniciativa presentada por Marruecos en 2007. Atenas va más allá al considerar que esta propuesta puede representar la opción más realista para poner fin a un conflicto que permanece sin resolver desde hace décadas.
El respaldo adquiere un peso particular por la pertenencia de Grecia a la Unión Europea y por su presencia en el Consejo de Seguridad. Su posición se suma a la dinámica internacional favorable a una solución política basada en el realismo, el compromiso y los parámetros establecidos por las Naciones Unidas.
La declaración realizada en Atenas refleja, además, la evolución del debate dentro de Europa, donde la propuesta de autonomía gana terreno como base seria y viable para alcanzar una solución definitiva, frente a planteamientos que no han permitido conseguir avances concretos.
Una nueva etapa en las relaciones entre Marruecos y Grecia
La reunión entre Bourita y Gerapetritis no estuvo limitada a la cuestión del Sáhara. Marruecos y Grecia reafirmaron también su voluntad de dar un nuevo impulso a sus relaciones bilaterales e inscribirlas en una dinámica renovada y más ambiciosa.
Las conversaciones permitieron abordar las posibilidades de ampliar la cooperación política y económica, así como aprovechar las oportunidades que ofrece la posición estratégica de ambos países en el Mediterráneo.
Rabat y Atenas comparten intereses relacionados con la estabilidad regional, la seguridad, la energía, la movilidad y el desarrollo económico. Sobre esta base, los dos gobiernos aspiran a intensificar el diálogo político y avanzar hacia una cooperación más amplia y estructurada.
La visita de Nasser Bourita a Atenas deja así dos mensajes claros: Grecia consolida su respaldo a la iniciativa marroquí de autonomía como la solución más realista para el Sáhara y, al mismo tiempo, abre junto con Marruecos una nueva etapa de cooperación marcada por una mayor ambición política, económica y mediterránea.