15 de enero de 2026

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Marruecos rompe 22 años de espera y vuelve a la final de la Copa de África tras eliminar a Nigeria

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BOUBEKRI MOHAMMED YASSER

Marruecos ha vuelto al lugar que llevaba más de dos décadas esperando. La selección de los Leones del Atlas se clasificó para la final de la Copa de África tras imponerse a Nigeria en una semifinal tan tensa como equilibrada, poniendo fin a una ausencia de 22 años en el último partido del torneo continental.

El encuentro terminó 0-0 tras los 90 minutos reglamentarios y la prórroga, en un duelo marcado por el respeto mutuo, el orden táctico y la solidez defensiva de ambos equipos. Sin goles y sin concesiones, el pase a la final tuvo que decidirse en la tanda de penaltis, donde Marruecos fue más eficaz y se impuso por 4-2.

Durante los 120 minutos de juego, ni Marruecos ni Nigeria lograron romper el equilibrio. Las defensas se impusieron a los ataques y los porteros apenas tuvieron que intervenir en ocasiones realmente claras. Fue un partido cerrado, de detalles, donde cualquier error podía ser definitivo.

En la tanda decisiva, los jugadores marroquíes mostraron una gran fortaleza mental. Con lanzamientos seguros y un guardameta decisivo bajo palos, Marruecos convirtió la presión en confianza y selló una clasificación que desató la euforia en el estadio y en todo el país.

Este triunfo tiene un valor simbólico especial. La última vez que Marruecos disputó una final de la Copa de África fue en 2004, cuando cayó ante Túnez. Desde entonces, varias generaciones habían visto pasar torneos sin lograr volver a ese escalón. Hoy, 22 años después, el fútbol marroquí vuelve a situarse entre los dos mejores del continente.

Más allá del resultado, esta selección ha destacado en el torneo por su equilibrio, solidez defensiva y madurez competitiva, sabiendo sufrir cuando tocaba y gestionar los momentos clave con inteligencia y personalidad.

Con la eliminación de Nigeria, Marruecos se gana el derecho a disputar la gran final ante Senegal, en un duelo que promete máxima intensidad y que puede marcar una época para el fútbol del país. El objetivo ahora es claro: levantar un título continental que devuelva a Marruecos a lo más alto del fútbol africano.

El sueño está a solo un paso. Después de 22 años de espera, Marruecos vuelve a creer.