Mohammed Yasser Boubekri

La crisis diplomática entre Marruecos y Túnez (bajo influencia argelina) no ha hecho más que empezar. La invitación de Kais Saied, de manera unilateral y en violación de las reglas de organización de la Cumbre Japón-África (Ticad), y la acogida brindada al líder separatista del Polisario ha sido criticada por varios países africanos. 

Umaro Sissoco Embalo, presidente de Guinea Bissau y actual presidente de la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (ECOWAS), salió de TICAD Túnez en el primer día de trabajo, en protesta por “la participación impuesta al Polisario por Túnez”. 

La cancelación de la participación del Primer Ministro japonés, positivo por Covid, había provocado una serie de cancelaciones por parte de los jefes de Estado. Si el nigeriano Muhammadu Buhari y el rey Mwsati III de Eswatini mantuvieron su participación, el sudafricano Cyril Ramaphosa se disculpó. 

Durante un tiempo, Macky Sall, el presidente senegalés había considerado cancelar pero su avión no podía dar la vuelta. 

En su calidad de Presidente de la Unión Africana, Macky Sall presidió la apertura de TICAD 8. En su discurso, dio un fuerte apoyo a Marruecos: “Senegal lamenta que esta reunión de Ticad esté marcada por la ausencia de Marruecos, miembro eminente de la Unión Africana, por falta de consenso sobre una cuestión de representación”, dijo Macky Sall. 

También presente en Túnez, el presidente de las Islas Comoras, Azali Assoumani, dio un fuerte apoyo a Marruecos: “Quisiera manifestar nuestro descontento por la ausencia de Marruecos, pilar de África por motivos de cumplimiento de las normas establecidas hasta ahora para la organización de esta cumbre Ticad”.

El ministro de Relaciones Exteriores de Liberia, Dee-Maxwell Saah Kemayah, fue más contundente. En un comunicado, pide la suspensión de los trabajos de la TICAD, por el respeto escrupuloso de las reglas de invitación a los participantes. 

“Liberia lamenta la ausencia de Marruecos en TICAD-8. Estamos sorprendidos por la presencia impuesta de una delegación (del Polisario) en violación de los procedimientos de TICAD”, dijo el Ministro de Relaciones Exteriores de Liberia. 

El diplomático pidió “la suspensión de esta sesión hasta que se resuelvan los problemas relativos a los procedimientos”.

En esta crisis que le opone a Túnez en torno a la cuestión del Sáhara, la respuesta de Rabat fue rápida tras las justificaciones de la diplomacia tunecina sobre la llegada a TICAD del líder del Polisario. 

Volviendo a un comunicado de prensa emitido este sábado 27 de agosto por la mañana por su homólogo tunecino, el departamento de Nasser Bourita considera que este texto trata de “justificar a posteriori el acto hostil y profundamente inamistoso cometido por las autoridades tunecinas con respecto a la causa nacional y los intereses superiores del Reino de Marruecos”, subraya el Ministerio de Asuntos Exteriores. Al señalar que las justificaciones tunecinas contienen “muchas aproximaciones y falsedades”, la diplomacia marroquí afirma: “Lejos de eliminar las ambigüedades que rodean la posición tunecina, solo las profundizó”.

En cuanto a esta cuestión de invitación, una nota oficial distribuida por Japón el 19 de agosto de 2022, subraya explícitamente que esta invitación firmada conjuntamente es “la única y auténtica invitación sin la cual ninguna delegación estará autorizada a participar en Ticad 8”.

En este marco, se enviaron 50 invitaciones a países africanos que mantienen relaciones diplomáticas con Japón. Túnez, por tanto, no tenía derecho a establecer un proceso de invitación unilateral, paralelo y específico a la entidad separatista, contra la voluntad explícita del socio japonés.

Además, la Decisión 762 de la Cumbre de la Unión Africana especifica que el marco Ticad no está abierto a todos los miembros de la UA. 

En cuanto a la seudoneutralidad de Túnez y su supuesto “respeto a las resoluciones de Naciones Unidas” sobre la cuestión del Sáhara, Rabat señaló que la sorpresiva e inexplicable abstención de Túnez durante la adopción de la resolución 2602 del Consejo de Seguridad el pasado mes de octubre arroja serias y legítimas dudas sobre su apoyo al proceso político y a las resoluciones de las Naciones Unidas.