Med Yasser Boubekri

El líder de los separatistas del polisario, Brahim Ghali, concedió una entrevista al diario español El Mundo el 3 de abril de 2022, en la que demostró su derrumbe total, el de su organización y del país que le brinde apoyo, Argelia.

Es la primera gran salida mediática de un responsable argelo-polisariano tras el reconocimiento oficial español de la soberanía de Marruecos sobre su Sáhara.

El Mundo explicó que de las 22 preguntas planteadas a Ghali, el leader de los separatistas, o sus jefes de Argel, decidieron no responder a tres de ellas.

Primera pregunta que quedó sin respuesta: “En mayo del año pasado, el ministro de Exteriores marroquí, Naser Burita, se cuestionó si España estaba dispuesta a sacrificar su relación bilateral con Marruecos por usted con aquel gesto que tuvo al hospitalizarlo para tratarlo del Covid. ¿Qué piensa que ha sucedido para que la postura marroquí haya hecho virar a Sánchez?”

La segunda pregunta que no le apetece a Ghali: “Naser Burita lo calificó a usted, y son palabras literales, como «un violador que toleró la esclavitud, la tortura, los crímenes de guerra, los niños soldados y el genocidio, y España lo sabe antes que nadie». ¿Qué tiene que decir a esas acusaciones?”

Y la última: “¿Ese cambio de postura del Gobierno español podría hacer que los saharauis del Frente Polisario volvieran a plantearse actuar contra intereses españoles, como ocurrió en los años 70 con secuestros o el ametrallamiento de barcos pesqueros españoles?”

Una derrota mediática total esa de Ghali en El Mundo. En realidad los separatistas sahraouis no tienen argumentos. No quieren solución a este conflicto que provoca el sufrimiento de las poblaciones civiles tomadas como rehenes por el régimen militar argelino obsesionado con Marruecos y por los mercenarios del polisario que viven todos, con sus hijos y parejas, en las grandes ciudades de Europa y especialmente de España.