Med Yasser Boubekri

La cooperación judicial y de seguridad entre Rabat y Madrid sigue activa a pesar de la crisis política entre los dos países. El informe del Observatorio Internacional de Estudios sobre el Terrorismo (OIET) destaca la importancia de la ayuda anti-yihadista de Marruecos, a pesar de la «desconfianza latente» y las crisis migratorias.

El Anuario del terrorismo yihadista 2021, publicado por el Observatorio, con sede en el País Vasco, ha elogiado los «grandes esfuerzos» realizados conjuntamente por Marruecos y España en materia de lucha contra el terrorismo, a pesar del sentimiento de «desconfianza latente» que persiste entre los dos países, debido a sus divergencias y a las crisis migratorias, como la ocurrida en Sebta en mayo del año 2021.

Impulsado por el Colectivo de Víctimas del Terrorismo (COVITE), el informe de l’OIET sostiene que los dos reinos tienen interés en mantener fuertes vínculos con el fin de contener la amenaza yihadista, en particular, a raíz de su controversia diplomática desencadenada, en mayo de 2021, al día siguiente de la entrada masiva de miles de migrantes en Sebta.

Aunque la acción conjunta en la lucha contra la radicalización se refiere a los aspectos judicial, de seguridad y de inteligencia, la desconfianza que reina entre los dos países sigue latente, lo que impide el pleno desarrollo de numerosas acciones necesarias para esta cooperación bilateral», destacan los investigadores de la OIET.

Además de la contribución de las instituciones públicas, judiciales y de seguridad, el estudio firmado por el investigador Daniel Pérez subraya la necesidad de «una mayor implicación de la sociedad civil, con el fin de frenar la amenaza del terrorismo y la radicalización».

La evolución de esta colaboración «ha pasado de un simple intercambio de información sobre células o individuos extremistas a la formación de equipos conjuntos y grupos mixtos, compuestos por militares españoles y marroquíes, a pesar de la ausencia de un marco jurídico comunitario, como es el caso entre los países europeos.»

Los atentados terroristas que han tenido lugar desde el año 2000 han dado lugar a una «profunda reflexión sobre las acciones preventivas que deben aplicarse, tanto en el ámbito judicial, policial y de inteligencia, como en la lucha contra la radicalización.» Según este informe, antes de los atentados de Madrid, solo 140 miembros del cuerpo de la policía nacional estaban encargados de la cuestión islamista. Diez años después, hay 3.000 miembros que luchan contra el terrorismo yihadista. La importancia de la cooperación judicial hispano-marroquí se refleja, en particular, en las reuniones bilaterales entre el Fiscal General del Estado y el Procurador General del Rey ante el Tribunal de Casación, así como entre los representantes del Consejo General del Poder Judicial y del Consejo Superior del Poder Judicial.