Med Yasser Boubekri

La campaña agrícola en Marruecos experimenta un gran déficit pluviométrico, con una media nacional que ha alcanzado hasta ahora los 75 mm, registrando así un déficit del 64% en comparación con una temporada normal. Esta situación climática e hídrica repercute negativamente en el desarrollo de la campaña agrícola, especialmente en los cultivos de otoño y en la disponibilidad de pastos. En esta ocasión, el rey de Marruecos, Mohammed VI, ha subrayado, el 16 de febrero de 2022, la necesidad de que el Gobierno tome todas las medidas de emergencia necesarias para hacer frente al impacto del déficit de lluvias en el sector agrícola.

En aplicación de esas orientaciones reales, el programa excepcional elaborado por el Gobierno marroqui tiene por objeto mitigar los efectos del retraso de las precipitaciones, aliviar el impacto en la actividad agrícola y prestar la ayuda a los agricultores y ganaderos concernidos. Por lo tanto el Fondo soberano “Hassan II” contribuya con un importe de 3.000 millones de dirhams a este programa, que necesitará una dotación financiera global estimada en 10.000 millones de dirhams.

Este programa se articula en torno a tres ejes principales:

  • El primer eje se refiere a la protección del capital animal y vegetal y a la gestión de la escasez de agua;
  • El segundo eje se refiere al seguro agrícola;
  • El tercer eje está relacionado con el alivio de las cargas financieras de los agricultores y profesionales, la financiación de las operaciones de abastecimiento del mercado nacional en trigo y forraje, además de la financiación de las inversiones innovadoras en el ámbito del riego.