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Estamos de suerte. Hoy más que nunca la moda ha aceptado combinaciones de colores antaño impensables, como la del azul marino y el negro, por ejemplo, una maravilla inesperada. Además, el hecho de que combinar el color de los accesorios haya pasado de ser ‘obligatorio’ a considerarse totalmente fuera de lugar, no ha hecho más que ayudar a abrirnos a nuevas formas de manejar el universo cromático, menos restrictivas y tímidas. Aunque también más arriesgadas.

Porque, es evidente, unas combinaciones funcionan mejor que otras. Y todavía queda por ahí alguna que es directamente inaceptable. ¿Las peores? Aquellas en las que intentamos cuadrar prendas de colores casi idénticos pero que no lo son, y cuya superposición molesta a la vista, que hace el esfuerzo de encontrar la concordancia sin éxito. Dos tipos de negro, por ejemplo. O un marrón muy verdoso con un verde muy amarronado. Algunas familias tampoco logran ser armoniosas, como la del amarillo y el vainilla, por ejemplo. O la del rosa y el naranja.

UNA REGLA GENERAL, PARA NO PERDERSE

Aunque algunos aspectos de la teoría que afirma que los colores complementarios (puedes verlos en la última imagen del álbum) encajan siempre bien entre sí son más que discutibles -la sintonía entre el rojo y el verde es de las más difíciles que existen, salvo si se trata de un verde muy claro y, sobre todo, si se ayuda de ‘facilitadores’ como el blanco y el negro), es cierto que, por regla general, jugar con colores complementarios a la hora de combinar ropa suele dar buenos resultados.

Pero igual de importante que el color son la intensidad y el tono . Y hasta un componente cultural que nos hace preferir unas combinaciones sobre otras. Por eso, pese a que muchos no sean complementarios entre sí, jugar con diferentes tonos pastel suele dar tan buenos resultados. Porque remite a un universo bebé, con toques dulces y humorísticos que ahora nos resulta atractivo.

Por último, si quieres más y pasas por Madrid, te invitamos a visitar la exposición ‘Color. El conocimiento de lo invisible’, un apasionante viaje por la historia científica y estética de este fenómeno lumínico que contribuye en tan gran medida a nuestra percepción del mundo. En Fundación Telefónica hasta enero de 2022.