Abdala , una de las vacunas experimentales contra el COVID-19 que se desarrollan en Cuba, ha mostrado una eficacia del 92,28%, tras tres dosis, en 48.000 personas, similar a la protección que ofrecen las vacunas de Pfizer y Moderna.

Artículo de www.webconsultas.com

Abdala y Soberana 02 son dos de las candidatas a vacunas contra el COVID-19 que están produciendo en Cuba el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) y el Instituto Finlay de Vacunas (IFV), respectivamente. Ahora el CIGB ha informado de que Abdala alcanza una efectividad del 92,28% tras la administración de tres dosis a más de 48.000 personas que han participado en un ensayo clínico. En el caso de Soberana 02 ofrece una protección del 62% con las dos primeras inyecciones, pero se espera que tras la tercera dosis también aumente su eficacia, según el IFV.

Las fórmulas de las candidatas vacunales cubanas están basadas en una fracción proteica del propio coronavirus. Abdala es una vacuna de subunidad basada en el sitio de unión al receptor RBD de la proteína S del SARS-CoV-2, y su pauta de administración es de tres dosis en un intervalo de 14 días. En la tercera y última fase de los ensayos clínicos participaron 48.000 voluntarios en las provincias orientales de Santiago, Guantánamo y Granma.

“Si todo sale bien, antes de fin de año las vacunas cubanas podrán sumarse a las ocho ya precalificadas en el mundo”

El virólogo cubano afincado en Brasil, Amilcar Pérez Riverol, ha destacado que un aspecto interesante en la fase III de los estudios es que se llevaron a cabo en un escenario de circulación de nuevas variantes como la Beta, que se detecto inicialmente en Sudáfrica, y la Alfa, detectada en el Reino Unido. “Ese es un resultado indirecto de que podrían funcionar contra las variantes. Pero, por supuesto, se requiere un estudio más detallado”, ha afirmado.

Abdala podría convertirse en la primera vacuna latinoamericana

De confirmarse los resultados, Cuba dispondría de la primera vacuna latinoamericana cuyos niveles de eficacia serían similares a los de las vacunas ARNm desarrolladas por Pfizer y Moderna, y que superarían a los de la rusa Sputnik V o a los de AstraZeneca. Cuba podrá solicitar a la Organización Mundial de la Salud (OMS) la precalificación y validación de sus vacunas tras publicar los datos de los ensayos y preparar el correspondiente expediente. El procedimiento para validar los fármacos requiere revisiones y comprobaciones científicas muy rigurosos que pueden prolongarse durante meses.

“Es un proceso muy minucioso que lleva la OMS con aquellos candidatos que han concluido la fase 3 de ensayos y tienen resultados de eficacia y hayan sido autorizados por la Autoridad Reguladora Nacional. Si todo sale bien, antes de fin de año las vacunas cubanas podrán sumarse a las ocho ya precalificadas en el mundo”, ha explicado Moya, representante en la isla de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).