El Parlamento Europeo ha adoptado una resolución muy simbólica a favor de la posición de España sobre el incidente de la afluencia migratoria de Ceuta, pero no impone ninguna repercusión práctica.

El Parlamento Europeo aprobó la resolución 2021/2747 por 397 votos a favor, 85 en contra y 196 abstenciones. La resolución afirma que Marruecos violó la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño al “utilizar a menores” en la repentina afluencia de migrantes a Ceuta en mayo.

España esperaba involucrar a la UE en su disputa diplomática con Marruecos. El resultado de esos esfuerzos seguramente decepcionará a los funcionarios de política exterior en Madrid. 

Europa protegiendo a los suyos 

La UE tomó los informes sesgados de España sobre la crisis de Ceuta sin tener en cuenta las acciones españolas con respecto a la recepción ilegal del líder separatista Brahim Ghali , pero aún así eligió una resolución diplomática y ligera que está claramente diseñada para aliviar las tensiones con Marruecos.

Si bien la declaración amonestó a Marruecos por su presunta participación en la afluencia de migrantes, en la que Marruecos ha negado cualquier participación, la falta de consecuencias en la vida real para Marruecos es una prueba de su importante papel con respecto a la seguridad fronteriza y el comercio exterior de Europa. 

Los representantes de Madrid en la UE habían intentado aprovechar el poder del bloque político de la UE contra Marruecos, pero regresaron decepcionados de la votación de Estrasburgo. La UE pareció indicar que aceptaría la narración de los hechos por parte de España y amonestaría a Marruecos por su papel percibido en el evento, y luego volvería a los diversos acuerdos comerciales lucrativos que el bloque hace en Marruecos.

Cuando llegó la presión, el Parlamento Europeo pareció no querer ofender demasiado a su douanier de confianza en cuestiones fronterizas, a su detective sobre terrorismo y su valioso socio en comercio. Ese enfoque contrasta con la respuesta de la UE a Bielorrusia en las últimas semanas, que se prevé que resulte en sanciones para la nación de Europa del Este.

Una conclusión importante que probablemente sacará Marruecos de la resolución de la UE es que España no ha estado dispuesta a resolver la crisis diplomática de manera bilateral por igual. Para Rabat, la resolución será una prueba de que España, en lugar de iniciar un diálogo, eligió acudir a la UE para intentar presionar a Marruecos para que se someta. Con ese intento ahora fracasado, una resolución de la crisis diplomática hispano-marroquí parece más lejana que nunca.

Movimientos de dedos simbólicos

El Parlamento Europeo aceptó plenamente la narración de los hechos por parte de España, pero aún parecía reacio a enfrentarse a Marruecos de una manera real, probablemente por temor a poner en peligro miles de millones en el comercio o incluso perder a un socio importante que protege las fronteras de Europa y ayuda regularmente a frustrar los complots terroristas en el continente.

La resolución rezumaba los movimientos neocoloniales, aunque intrascendentes, que a menudo se ven en las poderosas naciones occidentales cuando se han enfrentado a sus socios en el mundo en desarrollo por cuestiones percibidas de derechos humanos. 

Según el comunicado, el parlamento europeo está convencido de que la cooperación con países como Marruecos “debe basarse en el objetivo a largo plazo de abordar las causas fundamentales de la migración irregular”. Promete que la UE ayudará a “fortalecer el desarrollo económico, la inversión y la creación de nuevas oportunidades laborales, y promover una educación de calidad para todos los niños de la región”.

Mientras tales resoluciones de la UE apunten simplemente a “rechazar”, “excluir” o “reiterar” puntos políticos, Marruecos puede estar seguro de que Europa necesita la cooperación marroquí en la medida en que no esté dispuesta a ofender los ánimos marroquíes. 

Los diplomáticos de España en el Parlamento Europeo ahora tendrán que regresar a Madrid, habiendo hecho poco para dirigir el poder de la UE contra Marruecos. En cambio, probablemente habrá reforzado que las conexiones de Marruecos con Europa no se rompen tan fácilmente por el bien de una disputa diplomática bilateral.