Marruecos ha sabido sacar partido de la estrategia de Trump y Netanyahu para Oriente Medio. El principal perjudicado de estas acciones geoestratégicas ha sido España.

A principios de diciembre, el presidente estadounidense Donald Trump anunció que su país reconocía la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental. Poco después, el primer ministro marroquí expresaba su intención de situar las plazas de soberanía española de Ceuta y Melilla en la agenda exterior del país, situación que puso en alerta a las autoridades españolas. Si bien la ministra de Exteriores, Arancha González Laya, restó importancia al asunto.

Estos elementos sirven como punto de partida del informe realizado por el Instituto de Seguridad y Cultura, que repasa esta situación para incidir sobre dos aspectos fundamentales: por un lado, el proceso de rearme marroquí y las mejoras en sus capacidades militares como producto de su competencia con Argelia, y una posible redirección de su atención a Ceuta y Melilla tras lograr el reconocimiento de su soberanía sobre el Sáhara Occidental. Combinados, ambos elementos podrían incrementar los riesgos en la región del Estrecho de Gibraltar y la amenaza militar sobre EspañaContinuar leyendo