Poeta de La Mancha en la tierra de Cervantes

Horra Press -Abdelhay korret

Teresa Pacheco Iniesta es una de las poetas españolas que hizo de la poesía un vínculo entre la memoria del pasado y el presente, mezclado con amor, tristeza y alegría por la pérdida de seres queridos a través de sus poemas, inspirados en el espíritu de Cervantes y la belleza de su ciudad natal. Las Pedroaneras de la ciudad de Cuenca y demostró su mérito poético a través de su participación en varios festivales de poesía, entre los que destaca el Festival de Poesía de Náufragos. Además de su pertenencia a la Asociación Cultural Castilla La Mancha, considerada una de las más importantes sociedades literarias de la Península Ibérica. Recientemente ganó el primer premio de análisis del discurso sobre la temática del Espacio Miguel Delibes en la Universidad Popular de Alcobendas y también llegó a la final del concurso de relato Max Aub. Seleccionado y publicado en el Concurso de relatos para abogados, organizado por el Consejo General de Derecho Español en 2018.
También escribió varios poemas y artículos publicados en varias revistas y periódicos españoles de prestigio.
Su labor en la profesión de enfermería no le impidió ejercer la abogacía, por ser considerada una de las abogadas españolas más destacadas en la defensa de los intereses de los trabajadores del sector sanitario.
En este diálogo hablaremos con la poeta Teresa Pacheco sobre su última primera obra poética “como se dice adiós” y sobre su última novela “Ahora Vuelvo enseguida” además del tema de la presencia de la cultura árabe en el panorama cultural e intelectual de la España actual y otros ejes.

-“Cómo se dice adiós” es tu última publicación de poemario y al leer algunos de tus poemas, yo he sentido un sentimiento entre tristeza y alegría por la pérdida de sus seres queridos. ¿Qué tan cierta es esta descripción?

Sí, es cierta. ¿Cómo se dice adiós? es un libro de poemas sobre las despedidas, sobre todo el amor que dejan las personas que se van en nuestros corazones. Los adioses que son inevitables, como la pérdida de nuestros seres más queridos, nuestros padres y familiares entrañables que quisiéramos en nuestra vida para siempre. Pero también hay otras despedidas que nosotros elegimos y aunque duelen, también alivian, porque dejas atrás situaciones y personas que te hacen daño.

-La muerte es el misterio de los secretos, el misterio de los acertijos y el origen de las preguntas. En las primeras páginas de tu colección de poesía hay un dicho: ¿Miedo a la muerte? Miedo al trecho que me separa de ella.
¿Cuál es tu visión filosófica poética del sentido de la muerte y la vida?

La muerte es un tema tabú, al menos en nuestra civilización. En el mundo actual no queremos pararnos a pensar en ella, como si de ese modo la pudiéramos ahuyentar, alejarla de nuestra realidad. Pero es la certeza más grande que tenemos y realmente, como en esa frase con la que inicio el poemario, deberíamos temer más a la vida que no somos capaces de controlar, no suele estar en nuestras manos doblegar al destino. Tan solo realizar un esfuerzo por mantenerla en un cauce que normalmente ni podemos elegir. La vida y la muerte junto con el amor, son los pilares de la poesía, el armazón que la sostiene.

-La poesía es una medicina para el alma y el cuerpo, y todos tus poemas giran en torno a viajes poéticos que nos transportan hacia la memoria de familiares y amigos. ¿Cuál es la escuela poética en la que te influenciaron para producir tus textos poéticos?

Realmente no lo sé. Son muchos los poetas que me gustan. Siempre busco la emoción en los poemas, los que me hacen incluso temblar, llorar de alegría, de gratitud por el don que algunos poetas poseen para conseguirlo, desde Shakespeare a los contemporáneos.
Antonio Machado, Rubén Darío, Federico García Lorca, Gabriela Mistral. Jorge Luis Borges, Idea Vilariño, Alejandra Pizarnik, Pablo Neruda Mario Benedetti, y Fernando Pessoa son algunos de mis favoritos. No hace demasiado tiempo que he descubierto poetas americanos (del sur y del norte) que me encantan, Victor Hugo Quintanilla, Daniel Miranda…La poesía árabe cuenta con poetas absolutamente maravillosos que voy descubriendo poco a poco. Abdul H. Sadoun, Nizar Qabbani, Mounir Al-Idrisi, Hussein Nhaba, Zoubida Wadini, Fadwa Tuqan, Mohamed El Morabet, novelista, con quien he compartido tertulias en el Café Gijon de Madrid…Hay dificultades a veces por el idioma, no siempre las traducciones son buenas, pero como dice mi amigo y gran poeta Munir Al-Idrisi, la poesía toca el alma en cualquier idioma.
Hay poetas españoles en la actualidad que me asombran, a los que tengo la suerte de conocer, les doy las gracias a menudo por lo que me hacen sentir, como Rafael Escobar, Oscar Martín Centeno, Alejandro Céspedes, María Alcocer, José Ángel García, Miguel Ángel Curiel… y muchos más que hacen que la vida sea más hermosa, tenga más sentido

-Tus primeras producciones escritas son una novela. “Ahora vuelvo” es una recopilación de historias y relatos que abren puertas y ventanas hacia la realización de nuestros sueños en la vida. ¿Es esta producción literaria el fruto de una experiencia emocional por la que has pasado?

Mi primer libro publicado es en realidad “Como si fuera la última vez”, el último “Ahora vuelvo”, ambos son relatos, ficción total, solemos decir los escritores, pero casi nunca es verdad que sea todo ficción. Las historias que contamos, llevan inevitablemente muchas vivencias personales, o de personas que conoces, aunque la mayoría me las invento, porque en realidad, lo que me prefiero al escribir, es crear mundos, escenarios donde ocurran las cosas que no suceden tal como quieres en la vida real. Parece una consigna que me doy a mí misma inconscientemente: Para tristezas, ya hay suficientes en la vida real, por lo que mi tendencia, aunque no siempre es así, es terminar los relatos con un buen final, donde puedan cumplirse los sueños, pero sin mentir al destino.

-¿Es tu poemario “Cómo se dice adiós” una extensión de la novela Ahora vuelvo?

No, son independientes entre sí, pero sí que de alguna manera se puede observar mi tendencia inconsciente a intentar manejar el tiempo, a contar como pasa, como se detiene, lo relativo de los minutos y de las horas, que pueden durar siglos a veces y otras pasar tan rápido. Es como quien cuenta las aves que pasan por el cielo. Ahora que ya he publicado cinco libros y hay otros dos preparando su salida, me doy cuenta de que los títulos que elijo, tienen que ver mucho con el tiempo que pasa, con el agua, con el latido de la vida.

-¿Fue Las Pedroñeras una inspiración en algunas de sus obras de poesía?

Sí, claramente sí, por supuesto, tanto mi obra poética como los relatos en prosa. Mi primer poema, lo escribí a los doce años y nació de la inmensa tristeza de tener que dejar mi pueblo para ir a estudiar a otro lugar, lejos de mi familia, de mi madre sobre todo, a la que adoraba y que ya he perdido:

“De mi soledad se ríen,
sí, se ríen de verme llorar,
pero si no creen en mi llanto
que entren en mi soledad”

La separación de mi pueblo y lo que había vivido en él, hicieron de mí la escritora que soy.

Como miembro de la Asociación de Escritores de Castilla La Mancha, considerada una de las asociaciones,culturales importante en España, por sus miembros que son destacados escritores, poetas y pensadores de la Península Ibérica,

¿qué representa para ti esta prestigiosa asociación?

Es la oportunidad de reunir a escritores de muy variadas disciplinas de esta región española muy inquieta intelectualmente, con un gran número de excelentes artistas. Todos ostentamos el honor de ser de “Un lugar de la Mancha…” que Cervantes inmortalizó en el mejor libro a mi modo de ver, de la historia de la literatura, como es Don Quijote de la Mancha, de lectura imprescindible. Tenemos en común además, el amor incondicional por nuestra tierra, de la que nos sentimos muy orgullosos y queremos dar a conocer, porque es maravillosa en todos los sentidos. Merece la pena visitarla entera, porque es muy bella y sus habitantes los más acogedores del mundo.

-¿Cómo conciliar la profesión de enfermería con su ejercicio de la profesión de abogado?

Todo el trabajo que realizo como abogada, tiene que ver con la defensa de los trabajadores de la sanidad, esa fue mi elección al especializarme en Derecho Sanitario, aportar mi esfuerzo para conseguir que los profesionales de la salud, tengan el reconocimiento de una de las profesiones más importantes, como en estos momentos de pandemia se está demostrando. Un trabajo que apasiona, que precisa de un temple especial, por eso siempre digo que, quienes eligen estas profesiones sanitarias, son personas muy especiales, que con su trabajo curan, alivian el sufrimiento y no siempre se les reconoce por parte de las administraciones esta ingente labor.

-Existe una convergencia cultural y espiritual entre las culturas árabe y española ¿Cuál es la presencia de la cultura árabe en el panorama cultural e intelectual de España hoy?

La cultura árabe está indisolublemente unida a la española y siempre lo estará, nuestro rico vocabulario, está impregnado de palabras comunes, muchos de nuestros rasgos físicos son herencia genética de los vuestros, la música, la literatura y hasta la comida se parecen. Por más que algunos grupos políticos o religiosos no lo quieran, nos hermanan muchas cosas, podemos y queremos enriquecernos mutuamente, sobre todo a través de la palabra, de la poesía y la solidaridad entre los pueblos. Nos necesitamos los unos a los otros para hacer del mundo un sitio más amable donde vivir.

-Cuál es tu valoración de la realidad de la literatura hispano-marroquí en ambas orillas?

Es aún escasa a mi modo de ver, la literatura marroquí en particular y árabe en general, traducida al español, y también sucede al contrario. Pero esto está cambiando afortunadamente, la cultura se universaliza por su calidad, con ayuda de las redes sociales, que afortunadamente no tienen fronteras, esas fronteras inhumanas que si hay en la tierra, las que cercenan la ilusión y el intercambio de culturas y experiencias. Hace poco tiempo que la narrativa breve y la poesía marroquí ha sido traducida, ¡en los años ochenta y noventa!
La licenciatura en Estudios Hispánicos en la Universidad Abdelmalek Essaadi de Tetuán y sobre todo el Instituto Cervantes, que cuenta con sedes en Tánger, Rabat y Marrakech, está haciendo una importantísima labor en el conocimiento de la lengua española en Marruecos, así como centros de estudios y Universidades en España, donde se imparte grado y Máster Universitario en Estudios árabes e Islámicos Contemporáneos que despiertan muchísimo interés en la Universidad Autónoma de Madrid.
Y por supuesto, publicaciones como las tuyas, que fomentan el interés y el conocimiento entre ambas orillas de la vida, que demuestran que es mucho más lo que nos une que lo que nos separa.

-He sabido también que perteneces a la organización del “Festival de Poesía para Náufragos”, un festival que goza de mucho prestigio en España, de celebración anual en Cuenca, tu ciudad preferida en el mundo, sueles decir, al que acuden los mejores poetas españoles y ocasionalmente extranjeros. ¿Qué aportan este y otros festivales de poesía?

Este Festival de Poesía para Náufragos, es desde hace muchos años una de los grandes acontecimientos que espero cada año con muchísima ilusión. He asistido a cada edición, con la ilusión de escuchar y aprender de tan grandes poetas. Hace muy poco tiempo que soy miembro de la organización, tengo ese honor y esa suerte, he llegado con todo hecho, todo su prestigio está bien consolidado.
Los festivales de poesía son necesarios, un reducto de silencio poético dónde puedes encontrarte con almas “naufragas” como lo es en ocasiones la propia. Esa suerte es impagable.
Faltan ayudas y complicidad de las administraciones, todavía no han descubierto el poder y la necesidad de la poesía y apenas hay ayudas. Ningún poeta cobra nada por venir a nuestro Festival, pero es que además, casi todos se pagan sus viajes y su estancia y aun así, vienen y regalan su poesía en el incomparable entorno de la ciudad de Cuenca. Esto tiene que cambiar y cambiará, poco a poco, porque la poesía, cura.

-¿Puede revelarnos algunas de sus próximas obras literarias y poéticas, si las hay?

Sí, tengo un nuevo poemario terminado, con este título provisional o definitivo, no sé todavía, “Sobre todo lo destruido”, escrito casi sin querer, en estos tiempos difíciles en los que hay que volver a construir tantas cosas que dábamos por supuestas y que se nos han derrumbado. Es la constatación de que la soberbia humana, tiene que dejar paso a un poco más de humildad y aprender a cuidarnos unos a otros si queremos sobrevivir.
También preparo una novela “Vuelo rasante”, aunque no es un género en el que me sienta muy cómoda. Nado mucho mejor en el relato. No sé si tengo la disciplina suficiente para la novela, pero he de terminarla y quizá puedan venir otras después, si me da la vida el tiempo preciso, que eso nunca lo sabemos.

-¿Le gustaría dirigir unas últimas palabras a los lectores?

Solamente agradecer que estén leyendo esta entrevista a una poeta española y animarles para que no dejen de leer poesía, de leer de todo en general, porque la lectura es una inmensa puerta por la que todos cabemos, mujeres libres e iguales, hombres sensibles, con la avidez de aprender otros mundos que retener en la memoria, como un tesoro.
Y darte las gracias a ti por tu amabilidad y deferencia por esta entrevista, que te agradezco por lo que tiene de acercamiento entre dos mundos, que pueden ser, si nos lo proponemos, uno solo, libre y respetuoso.