Vox ha sido una de las noticias de la noche electoral. La candidatura encabezada con Ignacio Garriga ha irrumpido en el Parlament de Cataluña con 11 escaños, como cuarta fuerza y confirmando el sorpasso tanto a Ciudadanos como al Partido Popular (suma más que ambos juntos). Se cumple así uno de los grandes objetivos de la formación de Santiago Abascal.

Con este resultado, Vox pasaría de no tener representación tras las elecciones de 2017 a confirmarse como un partido consolidado tras el 14-F. Eso sí, se ha quedado a mucha distancia de los tres partidos prioritarios, como son el PSC, ERC y JxCat.

Vox confirma, por otro lado, su tendencia al alza en todas las citas electorales de la época reciente, desde los comicios en Andalucía en 2018. Es tercera fuerza en el Congreso, y en 2020 logró entrar en el Parlamento Vasco. Ahora, entra en el Parlament de Cataluña con un discurso duro contra el independentismo, contra el Gobierno central y contra la inmigración “irregular”, además de duras críticas por la gestión de la pandemia.

Otro elemento a tener en cuenta en el ascenso de la formación que lidera Santiago Abascal es que ha aglutinado el voto tanto de Ciudadanos como del PP, especialmente de la formación naranja, que ganó las elecciones hace cuatro años y ahora ha registrado una caída muy importante. Vox se ha presentado como una doble oposición: contra el independentismo por un lado y contra la candidatura de Illa y el PSC por otro.

Y es que, además, en clave nacional, es la primera vez que Vox supera el PP en unas elecciones. A nivel nacional, Vox ya superó a Cs en las elecciones de noviembre de 2019, que supusieron además la dimisión de Albert Rivera. Mientras que en las elecciones vascas los naranjas fueron en coalición con el PP… Seguir leyendo