Tras la ola de apoyo recibida, Najat Driouech rompe el silencio con un mensaje de agradecimiento frente al discurso de odio en el Parlament
BOUBEKRI MOHAMMED YASSER
En medio del creciente auge de los discursos extremistas en distintas instituciones europeas, el nombre de Najat Driouech volvió a situarse en el centro del debate político y mediático en Catalunya tras el vídeo que publicó después de la polémica generada por las declaraciones del diputado de Vox, Alberto Tarradas, en el Parlament.
El mensaje difundido por la diputada de Esquerra Republicana de Catalunya no fue únicamente un agradecimiento a las numerosas muestras de apoyo recibidas, sino también una respuesta serena y firme ante el clima de tensión vivido en los últimos días. En el vídeo, Driouech reivindica la convivencia, la diversidad y el respeto como pilares fundamentales de la sociedad catalana, asegurando además que “el silencio no puede ser una respuesta” frente al odio.
La publicación llega después de unas declaraciones que provocaron una fuerte reacción política y social. Durante una intervención parlamentaria, Alberto Tarradas insinuó la posibilidad de expulsar a la diputada del país al afirmar: “no la vamos a deportar… al menos de momento”. Unas palabras consideradas por numerosos sectores como xenófobas y totalmente impropias de una institución democrática.
La polémica trascendió rápidamente el ámbito parlamentario y abrió nuevamente el debate sobre la normalización del discurso de odio dentro de la política española. Diversas entidades, representantes políticos y ciudadanos denunciaron que no se trataba de una simple confrontación ideológica, sino de un ataque dirigido contra una representante pública por sus orígenes y su identidad.
Sin embargo, lo ocurrido no es un episodio aislado en la trayectoria de Najat Driouech. Desde su llegada a la política catalana, ha sido objeto de múltiples ataques y campañas de señalamiento debido a su origen marroquí y al uso del hiyab, convirtiéndose en una de las figuras más atacadas por sectores de la extrema derecha catalana y española.
A pesar de que el diputado de Vox terminó disculpándose tras la presión institucional y mediática, muchas voces consideran que el daño ya estaba hecho y que el verdadero problema radica en la creciente banalización de este tipo de discursos dentro de espacios que deberían representar a toda la ciudadanía sin distinción.
Con su vídeo, Najat Driouech ha querido responder desde la calma y el agradecimiento, enviando además un mensaje político claro: la diversidad forma parte de la realidad catalana y no puede convertirse en motivo de exclusión o señalamiento.
Lo sucedido en el Parlament de Catalunya ya no se percibe únicamente como una polémica puntual, sino como un reflejo de un debate mucho más profundo sobre los límites del discurso político y la necesidad de defender la convivencia democrática frente a cualquier forma de odio o discriminación.