El Fezazi Mouhcine Fez Marruecos

El origen del español en Marruecos se remonta a finales del siglo XV. Tras la toma del reino de Granada, último vestigio de poder musulmán en el Ándalus, el norte de Marruecos fue escenario de asentamientos de los moriscos. Estos llevaron consigo una cultura que marcaría para siempre esta tierra y su lengua. Estaban interesados en sembrar su cultura y su legado para la posteridad. Además, implantaron la aljamía, que era una variante del español: La escritura del español con caracteres del alfabeto árabe. En su libro “Diario de un testigo de la guerra de África”, publicado el año 1859, el escritor español Pedro Antonio de Alarcón afirma que los judíos de Tetuán recibieron a los invasores españoles de las costas marroquíes, con afectos y palabras de bienvenida provenientes del español medieval que se remonta al siglo XV.

A principios del siglo pasado, España consideraba que tenía derechos específicos sobre Marruecos y una misión que cumplir, por razones históricas y de vecindad. Fue la encargada de colonizar el norte de Marruecos. Llamó a esta conquista Protectorado de Marruecos. Para conseguir implantar su lengua y su cultura en Marruecos, las autoridades españolas pusieron en marcha muchas medidas educativas, tales como: instaurar el uso del español para enseñar materias en la escuela, crear bibliotecas para fomentar la lectura en español, publicar libros en español, incentivar a los intelectuales para leer y producir en español, … etc.

Además, durante esta época muchos militares fueron destinados a cumplir el servicio militar en el Sáhara marroquí. Los militares, en compañía de sus familias, pudieron sembrar su cultura y su lengua en esta parte de Marruecos. Los edificios que siguen en pie son testigo de su estancia en los territorios del sur: Muchos locales públicos todavía llevan nombres españoles y están adornados con fotografías de la época.

También, tras el estallido de la Guerra civil, Marruecos fue un refugio y un lugar anhelado para muchos españoles. Llegaron a Marruecos huyendo de la miseria y de la violenta guerra civil, y también en busca de un horizonte mejor. Se dedicaron al comercio y a practicar otros oficios: Agricultura, ganadería, carpintería, soldadura, … Las similitudes de costumbres y modos de vida de las poblaciones marroquí y española facilitaron mucho la convivencia y los intercambios. La presencia española en Marruecos fue una verdadera encrucijada de culturas, que facilitó la difusión del español, y muy en especial en el norte del país.

Pese a la proximidad geográfica y lazos históricos que unen ambas orillas del Estrecho de Gibraltar, el español en Marruecos está en crisis. Por desgracia, en los últimos años, asistimos al mayor retroceso de la lengua y la cultura española en Marruecos y del hispanismo en general. El español dejará poco a poco de ser el idioma preferido de muchos habitantes del país, para empezar a ser reemplazado por el inglés, si no intervienen las instituciones españolas, en materia cultural, para rescatarlo del olvido.