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El periodista español Ignacio Cembrero ha entregado este viernes su teléfono móvil ante la Fiscalía para que se investigue el presunto espionaje que denuncia haber sufrido mediante el programa Pegasus, un asunto que ha sido remitido a la Fiscalía de Madrid.

Cembrero ha comparecido durante una hora y media en la Unidad de Criminalidad Informática de la Fiscalía General del Estado, que este mismo viernes ha remitido la denuncia a sección de Criminalidad Informática de la Fiscalía de Madrid para que abra diligencias de investigación, según informan a Efe fuentes jurídicas.

Durante su comparecencia, el periodista se ha ratificado en la denuncia que interpuso el pasado mes de julio y ha entregado su teléfono móvil, cuyo número apareció en la lista de los 50.000 terminales que fueron presuntamente objetivo de Pegasus, un programa de la compañía israelí NSO que habría sido utilizado presuntamente por varios Estados para controlar los movimientos de distintas personalidades.

Cembrero, quien según la organización Reporteros Sin Fronteras (RSF) fue “muy probablemente” vigilado por Marruecos, ha mostrado su sorpresa por ser el único móvil español en dicha lista y pide en su denuncia que se identifique a los autores del presunto espionaje.

También ha recordado otras actuaciones de vigilancia y acoso sufridas entre 2014 y 2015, y ha añadido que el Gobierno de Marruecos llegó a denunciarle por enaltecimiento del terrorismo, tanto en la Fiscalía General del Estado como en la Audiencia Nacional, y que todo quedó archivado, explican las fuentes consultadas.

El periodista, especializado en la cobertura de informaciones del Magreb, también ha entregado el texto del periódico digital marroquí Maroc Diplomatique en el que el pasado mes de junio encontró reproducidos extractos de sus mensajes de WhatsApp a altos cargos del Gobierno español sobre la crisis entre España y Marruecos, indican las fuente.

Los presuntos espionajes con Pegasus salieron a la luz tras la publicación el mes pasado de una investigación de un consorcio de medios internacionales, coordinados por la organización francesa Forbidden Stories y con apoyo técnico de Amnistía Internacional, que pusieron en evidencia que algunos países como Arabia Saudí, Marruecos, México, Hungría, India y Azerbaiyán seleccionaron más de 50.000 números de móviles para espiarlos.

Según dicha investigación, la quinta parte se atribuye al espionaje presuntamente perpetrado por las autoridades de Marruecos.