Comunicado de prensa conjunto

Tras  la reflexión sobre el futuro de las relaciones Marruecos-Unión Europea,   durante el retiro de Skhirat, y el lanzamiento de la Declaración Política Conjunta por la que se establece la “Asociación Euro-Marroquí de Prosperidad Compartida”, adoptada en junio de 2019 por el Consejo de Asociación UE-Marruecos, que identificó como eje prioritario la cooperación en los ámbitos de la energía, la lucha contra el calentamiento global, la protección del medio ambiente y la promoción de la economía verde, el Reino de Marruecos y la Unión Europea acordaron construir juntos una  Asociación Verde y hoy han lanzado oficialmente este proyecto,  con motivo de un evento que reúne a D. Nasser Bourita, Ministro de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y Marroquíes Residentes en el Extranjero, el Sr. Mohamed Benchaâboun, Ministro de Economía, Finanzas y Reforma Administrativa, el Sr. Aziz Rabbah, Ministro de Energía, Minas y Medio Ambiente y el Sr. Frans Timmermans, Vicepresidente  Ejecutivo de la Comisión Europea, el Sr. Olivér Varhé  lyi, Comisario  Europeo de Ampliación y Política Europea de Vecindad y el Sr. Virginijus Sinkevičius,  Comisario Europeo de Medio Ambiente, Océanos y Pesca.  

Este acontecimiento, que es un primer paso clave, refuerza la voluntad común del Reino de Marruecos y de la Unión Europea de fortalecer su relación estratégica y de larga duracion mediante el desarrollo de nuevas asociaciones innovadoras y mutuamente beneficiosas. Estas asociaciones enriquecerán los mecanismos existentes de diálogo y cooperación entre Marruecos y la Unión Europea y promoverán las nuevas ambiciones definidas por la Política Europea de Vecindad, así como las diversas prioridades del reino.   

Esta colaboración en la Asociación Verde reflejará una fuerte convergencia política entre las dos partes en cuestiones relacionadas con el medio ambiente, el clima y el desarrollo sostenible. Podrá apoyarse, por un lado, en las ambiciones del Green Deal Europeo, lanzado en diciembre de2019, y por otro lado en la Estrategia Nacional de Desarrollo Sostenible adoptada en junio de 2017, el Nuevo Modelo de Desarrollo que se acaba de presentar, los importantes avances y esfuerzos constantes de Marruecos en materia de energía, cambio climático, medio ambiente y economía verde, así como su compromiso voluntarista con la cooperación triangular y Sur-Sur en estos ámbitos.

La Unión Europea reconoce el liderazgo de Su Majestad el Rey Mohammed VI en la lucha contra el cambio climático y su Visión para el desarrollo sostenible e inclusivo del Reino y del continente africano. Esta apuesta de alto nivel ha permitido a Marruecos definir un rumbo ambicioso que favorece el diseño de iniciativas innovadoras y la puesta en marcha de proyectos a gran escala y estructurantes, capaces de soportar las dinámicas inducidas por la transición verde.

Es probable que estos logros promuevan una mayor cooperación entre Marruecos y la Unión Europea en el marco de su acción conjunta hacia una Asociación Verde.

Sobre la base de los importantes avances ya alcanzados por la asociación bilateral en estos ámbitos, este trabajo hacia una Asociación Verde también subraya la importancia de desarrollar enfoques comunes y mutuamente beneficiosos en ejes considerados prioritarios por ambas partes y la necesidad de trabajar juntos para responder solidariamente a los múltiples desafíos planteados por la fase de recuperación post-Covid mediante la promoción de una solidaridad y una transición gradual hacia sociedades y patrones de consumo más sostenibles a largo plazo.

Esta “recuperación verde” tiene como objetivo el bienestar de las generaciones presentes y futuras y permite considerar, en conjunto, respuestas adecuadas, en coherencia con la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Este proyecto conjunto hacia una Asociación Verde también puede reflejar el compromiso de la Unión Europea y el Reino de Marruecos de aplicar el Acuerdo de París sobre el cambio climático, situando en el centro de sus políticas e inversiones la transición energética hacia un modelo limpio, la gestión sostenible del agua y los residuos, la lucha contra la contaminación atmosférica y la protección de la biodiversidad,  la transformación hacia una economía baja en carbono y el aumento de las capacidades de adaptación y la resiliencia climática.

También se trata de garantizar la coherencia de nuestro trabajo con procesos regionales e internacionales como la Agenda 2030, los Convenios de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica y la Desertificación, la Plataforma Regional de energía y cooperación industrial de la Unión para el Mediterráneo y el Convenio de Barcelona para la Protección del Medio Marino y la Región Costera del Mediterráneo y sus protocolos.

El viaje que estamos emprendiendo hoy debería permitirnos:

  • avanzar hacia nuestros objetivos comunes de convertirnos en economías bajas en carbono, resistentes al clima y seguras en sus suministros de energía;
  • desarrollar un modelo de cooperación sostenible en torno a la transición a la energía limpia que sea mutuamente beneficioso y promueva la aparición de oportunidades económicas y sociales; 
  • desarrollar una estrecha colaboración con otros actores internacionales para alentar a los socios a comprometerse más para lograr los objetivos del Acuerdo de París y avanzar colectivamente en la agenda climática global en sinergia con la Agenda 2030 sobre Desarrollo Sostenible.