Rabat 2026: Capital Mundial del Libro y reflejo del liderazgo cultural de Marruecos
BOUBEKRI MOHAMMED YASSER
En un contexto de creciente dinamismo cultural, Marruecos se prepara para un acontecimiento de gran alcance internacional: la designación de Rabat como Capital Mundial del Libro 2026 por parte de la UNESCO. Este reconocimiento no es solo simbólico, sino que representa la culminación de una estrategia sostenida que sitúa la cultura y el conocimiento en el centro del desarrollo del país.
Bajo el alto patrocinio de Mohammed VI, este evento encarna una visión nacional que concibe el libro como herramienta de progreso, diálogo intercultural y apertura al mundo.
La capital marroquí acogerá simultáneamente la 31ª edición del Salón Internacional de la Edición y del Libro, que se celebrará del 1 al 10 de mayo de 2026. Este encuentro convertirá Rabat en un auténtico punto de convergencia para editores, escritores e intelectuales de todo el mundo.
Se prevé la participación de cerca de 890 expositores procedentes de unos 60 países, con más de 130.000 títulos que abarcan diversos campos del conocimiento. Estas cifras consolidan el salón como uno de los eventos culturales más relevantes del mundo árabe y africano.
Además, Francia será el país invitado de honor, lo que subraya la profundidad de las relaciones culturales entre ambos países y abre nuevas perspectivas de cooperación intelectual.
Uno de los pilares del programa “Rabat Capital Mundial del Libro 2026” es la democratización del acceso a la cultura. Las actividades no se limitarán a espacios tradicionales, sino que se extenderán a hospitales, centros penitenciarios, orfanatos, transporte público y espacios abiertos.
Esta orientación refleja un compromiso claro: hacer del libro un derecho accesible a toda la ciudadanía, más allá de las élites culturales.
El programa incluirá más de 200 actividades culturales con la participación de más de 720 pensadores y creadores. Se abordarán temas clave como el futuro de la lectura, la evolución de las industrias culturales y los desafíos del conocimiento en la era digital.
También se rendirá homenaje a figuras históricas, entre ellas Ibn Battuta, símbolo del viaje, el descubrimiento y el diálogo entre civilizaciones.
La designación de Rabat no es un hecho aislado, sino parte de una dinámica cultural más amplia que busca fortalecer la industria editorial, fomentar la lectura y consolidar la presencia de Marruecos en el panorama cultural internacional.
En un mundo donde la cultura se ha convertido en un pilar esencial del desarrollo sostenible, este reconocimiento posiciona al país como un puente estratégico entre África, Europa y el mundo árabe.
Con este importante acontecimiento, Rabat abre un nuevo capítulo en su historia cultural y confirma que la inversión en el conocimiento no es un lujo, sino una apuesta estratégica por un futuro más inclusivo, creativo y conectado con el mundo.