El Consulado General de Marruecos en Barcelona reúne a la comunidad marroquí para seguir la final de la CAN 2025 en una noche de deporte y reconocimiento
BOUBEKRI MOHAMMED YASSER
Barcelona vivió en la tarde del domingo 18 de enero de 2026 una jornada marcada por el fútbol y el sentimiento de comunidad con motivo de la final de la Copa de África de Naciones 2025, que enfrentó a Marruecos y Senegal. El acto fue organizado por el Consulado General del Reino de Marruecos en Barcelona, en colaboración con el diario digital MDM13PRESS.
El encuentro, celebrado en el hotel Gran Meliá Torre Melina, fue concebido principalmente para seguir en directo la final a través de pantallas gigantes instaladas en la sala. Desde horas antes del inicio del partido, numerosos miembros de la comunidad marroquí se dieron cita en un ambiente de expectación y convivencia.
A pesar de la derrota de la selección marroquí en la final, el público asistente mantuvo en todo momento una actitud ejemplar, demostrando orgullo por el recorrido del equipo en el torneo y reconociendo el esfuerzo realizado hasta alcanzar la última instancia de la competición continental.
La velada sirvió también para rendir un merecido homenaje a varias figuras del deporte marroquí por su trayectoria y su contribución al prestigio del deporte nacional. En este marco fueron distinguidos Mohamed El Yaakoubi, Cherafddine Dinar, Mohamed Erriahi y Said Houar, en un momento especialmente emotivo que fue largamente aplaudido por el público asistente.
Este reconocimiento subrayó la importancia de valorar el trabajo de quienes han contribuido, durante años, a la construcción y desarrollo del deporte marroquí, más allá de los resultados puntuales.
Aunque el título no pudo llegar en esta ocasión, la presencia de Marruecos en la final vuelve a confirmar el alto nivel competitivo alcanzado por el fútbol nacional en los últimos años. El equipo mostró solidez, carácter y capacidad para competir al máximo nivel a lo largo de todo el torneo.
Este rendimiento es el resultado de una estrategia de largo recorrido impulsada por Su Majestad el Rey Mohammed VI para modernizar el deporte marroquí, con inversiones en infraestructuras, formación, academias y mejora de la gobernanza deportiva.
La cita de Barcelona fue un reflejo de lo que se vivía al mismo tiempo en muchas ciudades de Marruecos y en otros puntos del mundo. La comunidad marroquí en España respondió de forma notable, convirtiendo el evento en un espacio de encuentro, convivencia y reafirmación del vínculo con el país de origen.
La noche en Barcelona demostró que el fútbol es también un instrumento de cohesión y orgullo colectivo. Más allá del marcador final, el acto puso en valor el camino recorrido por la selección y el momento sólido que atraviesa el deporte marroquí en general.
No deja de ser igualmente significativo que la CAN 2025, organizada en Marruecos, haya sido un éxito desde el punto de vista organizativo, reforzando la imagen del país como sede fiable de grandes acontecimientos internacionales.
Pese a la decepción lógica por el resultado de la final, el mensaje que dominó la velada fue de confianza en el futuro. Marruecos dispone hoy de una base sólida para seguir compitiendo por títulos y consolidarse entre las grandes potencias del fútbol africano.
Y en Barcelona, como en Rabat, Casablanca o Marrakech, quedó claro que el apoyo a la selección es inquebrantable, en la victoria y también en la derrota.